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porque ellos venían como cubas del Don Simón que habían mangado en una camioneta que hacía el reparto mañanero:
gulp, hip, gulp, hip Asturias, patria puerrida!
– ¡Pedo! pedooooo! – gritó ella con el pedo que llevaba sintiéndose la Pe.
– Pú pállapé ! gulp, hip, gulp, hip. Pasa pallá, pítale el pámara al pilipoyas de los pelos perdes.
– Pártate de ahí pedo! ¡Pátaté que va la pota: guuá, glú…hiiiip! .
Mientras, la mexicana seguía posando para el navajas en plan odalisca…
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