 |
…Muchos veteranos creyentes, especialmente quellos nacidos en el primer tercio del siglo pasado, son ciertamente analfabetos bíblicos. A lo sumo, sólo poseen una escasa noción sobre el Antiguo Testamento, asunto que realmente no les preocupa ni les interesa; les basta con lo que el párroco les cuenta, ya masticado, deglutido y digerido, sobre Jesús y la Virgen. Pero hay más; el nivel medio de los lectores de la Biblia, sin gran experiencia teológica, no encuentra, en la mayoría de las ocasiones, una respuesta adecuada o convincente a las dudas que plantean muchos versículos; esta situación les deja en un mar de dudas y confusiones. Además, incide en este asunto el hecho de que, en ciertos pasajes, ni los propios comentaristas de las diversas versiones y ediciones bíblicas coinciden en sus respuestas…
|