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Nuestras aventureras,peripuestas hasta las pestañas, competían en elegancia y belleza. Lo malo es que para parecer más esbeltas, se compraron zapatos a lo princesa Letizia, y hay que ver la altura que tienen esos tacones. Se inició el baile y un apuesto galán pidió a Margott si quería bailar con él. Ella, que no es tonta, no lo miró a los ojos, sino de arriba a abajo, y dijo un sí rotundo. Dió un paso adelante y se le torció un tobillo. Para mí que lo hizo a propósito, ya que cayó directamente en sus brazos. Las demás miraban envidiosas, criticándola ferozmente, como se suele hacer en estos casos.
Con lo que no contaban, es que un chivatazo a la policía , hizo que ésta se presentara , y empezaron un registro. Iban a piñón fijo.
Le pidieron a Boreal que se quitara la pierna pòstiza, y vieron que dentro llevaba ……………….
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