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En las horas calurosas del estío
cuando Helio aprieta sin piedad,
se agradece aliviarnos del sofoco
en la frescura del agua del mar.
Abandonarse al agua plenamente,
dejándose llevar, simplemente flotar,
disfrutando del vaivén de las olas
que suavemente te mecen sin cesar.
Cuando apetece algo más de actividad
te lanzas a nadar y a nadar.
buceo, juegos de pelota, o tal vez charlar
descanso, diversión y ocio
actividad, alegría y solaz.
Plácidamente descansar en la arena
dejándote poco a poco dorar
el placer de una bebida fría
o jugar con la espuma de mar.
Cuando la piel te abrasa
y te notas cansado
tiéndete en la sombra
relajado, sin más!
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