|
Es un hecho constatable que desde el momento en que nacemos, ya empezamos a caminar hacia nuestra expiración ….
Nuestro único remanente válido no es nuestro final, sino, la huella que hemos dejado implícita en nuestro camino….
No debemos de contemplar a la muerte como si se tratara de un misticismo inefable y negativo, o como nuestra obligada expiación a la antesala a un mundo mejor o estadio evolutivo de divinidad, sino, más bien, como algo inherente a la propia vida…..
Todo lo demás es una pura quimera.
El Albatros.
|