|
No quiero margaritas que me digan
si me quieres o no.
Prefiero oirlo de tus labios
que me lo digas con tu propia voz.
Sentirlo día a día en tus caricias
que broten sinceras de tu corazón.
Leerlo en el espejo de tus ojos
y en esos dulces besos
tan cargados de amor.
No quieras margaritas que te digan
si yo te quiero o no,
tan solo escucha el latir en mi pecho
y así sabrás que me muero de amor.
|