 |
Bilbaíno por la mañana, en su habitación mirándose al espejo:
Joder, pero mira que soy guapo,
fíjate qué brazos y qué cara .
¡ Madre mía!.. si es que soy perfecto,
hostia, y encima de Bilbao.
Entra la madre a la habitación en ese momento y le dice:
Patxi, tengo que decirte algo sobre tu hermana, ha decido meterse a monja.
Cierra la madre la puerta, Patxi ojiplatico se da la vuelta, se mira de nuevo al espejo y dice:
Joder, guapo, de Bilbao y “cuñao” de Dios. ¡no te digo ná.!
|