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3)sigue…
Prueba de esto son las personas que están aferrada a algo que la está hundiendo o castigando (los adictos son ejemplo)
¡Suelta ese tronco! ¡No! ¡ ese es mi problema! se acercan mas a él y encima no te dirigen mas la palabra, agregando de esta forma otro tronco para su vida.
Abraza a alguien que te quiere y te acaricia, no a quien te golpea, porque si tú te aferras a este tronco y no te liberas de él, te llevará a donde tú nunca quisistes ni pensastes ir.
Hay que pedir a Dios un corazón más fuerte que nuestros propios problemas y Él escuchara.
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