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Las personas somos del tamaño de la meta que nos proponemos, de los retos, de las preocupaciones y de los compromisos.
La persona despierta es tan grande como sus sueños y está a la altura de lo que juega a ganar limpiamente., es del tamaño de aquello que consume la mayor parte de su vida, y de las cosas en lo que invierte su tiempo.
¡Ahí está su grandeza, su pequeñez y su valía!
Si la persona es del tamaño de lo que hace su problema, el centro y el núcleo de su vida están en donde pone todo su esfuerzo, en eso se tasa, por eso se vende, se deja comprar y se da sin limites.
Cuando uno encuentra un tesoro vende todo lo que tiene, va y lo compra porque lo considera valioso, importante y vale la pena, convierte esa acción en un gran problema por resolver y enfrentar, en eso invierte sus energías, sus preocupaciones y su tiempo.
Muchas veces nos pasamos la vida envueltos en tonterías que no tienen nada que ver con nuestro bien ni con el de los demás.
Muchas personas viven preocupadas por la moda, que si el apego al dinero, que si no me saludan… que si la propia imagen…
Y a tí, ¿que es lo que mas te inquieta en la vida?
Cuanto mas noble es nuestro compromiso en esta vida, más grande es nuestra felicidad.
Y la grandeza de la felicidad se mide por la intensidad de amor que tengamos a los demás.
Todo bien que hagamos a los demás nos lo hacemos a nosotros mismos, porque el amor engrandece el corazón.
La vida es bella cuando tiene un gran ideal que seguir.
sigue…
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