La habitación está impregnada de romanticismo……
De deseo……
La penumbra de las velas, hace que la tenuidad sea exqusita, haciendo de tu figura un icono del amor en mi mente…..
Lento…..
Muy lento……
Como a tí te gusta comenzamos a danzar…..
La música, invade nuestros sentidos de una agradable sensación de amor y deseo ……
Poco a poco, el ambiente de la habitación se hace mas vehemente, al igual que nuestros cuerpos….
Tú, coges tu copa entre tus dedos, y con tu mirada más maliciosa bebes el licor, mientras que con paso lento, pero decidido, te acercas a mi.
El Albatros.