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Al decirte que te quiero como a nadie,
te digo que quiero con la misma fuerza tus amores.
Quiero a tu Padre, porque Tú me lo has dado.
Quiero a tu Madre, que ya no es solo tuya,
es mía también.
Quiero a las almas, porque son tuyas y son mías,Porque diste por ellas un precio muy alto.
Si obras son amores,
muy grande debe ser tu amor por ellas.
Hoy entro en tu cueva.
Quiero arrodillarme junto a ti,
a reparar lo que ha sido mi vida:
tu pesebre, tus pajas hieren la carne muelle de mi sensualidad.
Tu amor ame golpea.
Tu amor me pone de rodillas.
¡Gracias, Amor!
¡Gracias, Jesús!
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