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No es de mi autoría pero me parece bonito para compartir.
No es ternura el fuego de una pasión…
sino la suavidad de una caricia.
No es ternura el oleaje que se desborda…
sino el beso del cielo con el mar.
No es ternura la montaña que
nos sobrecoge…
sino la maceta de violetas perfumandas
en la ventana.
No es ternura lo grandioso…
sino la delicadeza, la insignificancia,
el detalle.
No es ternura lo que se da…
sino lo que se refleja y se deja traslucir.
No es ternura el sol que calcina…
sino la luna que embruja.
No es ternura el fuego que abraza…
sino el leño que se consume.
No es ternura lo que sobresale y resalta…
sino el escondite…el beso… la insinuación…
la luz y la rosa.
La ternura parece por momentos olvidada
y tendríamos que revivirla pues
es lo que logra
que nuestros días, nuestra vida,
pasen de ser
un mero transitar a ser inolvidables.
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