|
Repentinamente, dejó de caer y se encontró de pie en la cima de la montaña y comprendió el significado de la inscripción de la roca. Había soltado todo aquellos que había temido y todo aquello que había sabido y poseído. Su voluntad de abarcar lo desconocido le había liberado. Ahora el universo era suyo, para ser experimentado y disfrutado. […]
(Fragmento del capitulo ultimo del libro: El caballero de la armadura oxidada de Robert Fisher, buen libro
|