|
Ya estoy de vuelta de la Escuela Of. de Idiomas, me he puesto mi pijama, mi blandito albornoz, mi copa de vino y una tostadas con paté y me siento a hablar tranquilamente con vosotros. Definitivamente esto es la felicidad. No se necesita mucho más.
Después de una noche de lluvía torrencial, ha amanecido un día luminoso y cálido, mi hija incluso se ha ido a nadar a la playa con unos amigos.
Os he leído a todos y me he puesto al día de vuestro devenir diario. Deseo a todo el mundo felices sueños.
Un abrazo.
|