|
CASTILLITOS EN EL AIRE
Me lo pintaste de ensueño
con torres de lunas en la madrugá,
y yo que estaba sin dueño,
le entregué los rumbos de mi voluntad.
Fui la yedra en tu muralla
y la rosa en tus espinas,
la arenita de tu playa
y la sal de tu salina.
En tus ojos me perdí
al momento en que te vi.
Castillitos, castillitos que en el viento,
con suspiros levanté,
torreón de juramento.
De tu orvío y mi querer.
¡Ay, mira, mira que mira!
Castillitos en el aire,
sabiendo que son mentira,
casi to el mundo lo hace.
Nuestro barquito de ensueño,
a pique se vino sin saber por qué,
y no valía el oro en paño,
pa salvar la vía de nuestro querer.
Mal fin tenga el pregonero,
que de verme hablar sonaba,
entre un beso y un te quiero,
se acabó lo que se daba.
Válgame la soleá
En lo que vino a acabá.
|