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XI
Elegir soledad
para que te sacuda el viento
Elegir viento
para ser polvo y ser ceniza
Elegir polvo, ceniza
Elegir agua de lluvia
Hacer estatuas en los parques
y acunar en los brazos un silencio.
XII
Salí una madrugada
enfrentando las calles de la ciudad gastada
Se descolgó el paisaje
en angustia de árboles.
XIII
Vuelvo sobre tus pasos cada tarde
dibujando tu nombre en las ventanas
Rehaciendo tu cara entre mis manos
mientras espero tus palabras
que necesito para hablarte
Yo volveré a buscarte
en la lluvia de enero
y en los cerros helados,
donde tus ojos mansos
quedaron asombrados.
Porque yo sé que estás
y que no has muerto
Porque sigo viviendo
de tus gestos
Vuelvo por vos
y de tu ausencia regreso
para que sea cierto.
XIV
Y debo proseguir
mi amigo: caminando
con tizas de colores
escribiré tu nombre
en cada plaza
los niños y los viejos
y las palomas grises
buscarán tu presencia
entre los árboles
y mis manos se hacen alas
para ir a buscarte.
continua…
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