 |
En días como hoy vienen a mi memoria recuerdos de la infancia, cuando estrenaba vestido de primavera y me llevaban a bendecir la palma adornada con rosarios de azúcar y un gran lazo.
Siempre el recuerdo de los que ya no me acompañan, pero las tradiciones pesan y te conducen a continuar con la costumbre.
Así que ya tengo mi ramo de laurel y olivo y una palma pequeñita sin rosario de azúcar pero casi con la misma ilusión y me dispongo a bendecir como siempre he hecho acompañada por mi familia.
Después comida familiar y seguir preparando la maleta porque me marcho de nuevo a Valencia.
Feliz Domingo de Ramos!!
|