 |
( 5 )
Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más y, entrando otra vez en el pretorio, dijo a Jesús: ¿De dónde eres tú?
Pero Jesús no le dio respuesta. Y Pilato le dijo: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?
Jesús le contestó: No tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor. Desde este momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban: Si sueltas a ése, no eres amigo del César. Todo el que se declara rey está contra el César.
Pilato entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y lo sentó en el tribunal, en el sitio que llaman «el Enlosado» (en hebreo Gábbata). Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Y dijo Pilato a los judíos: Aquí tenéis a vuestro rey.
Ellos gritaron: ¡¡¡ Fuera, fuera; crucifícalo !!!
Pilato les dijo: ¿A vuestro rey voy a crucificar?
Contestaron los sumos sacerdotes: No tenemos más rey que al César.
Entonces se lo entregó para que lo crucificaran.
SIGUE… al ( 6 )
|