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Mi madre murió en diciembre. Le dedico este poema de
Mary Elizabeth Frye
No llores ahí de pie ante mi tumba,
no estoy durmiendo en ella.
Ahora soy los mil vientos que silban en la tarde.
Soy los destellos que resplandecen en la nieve.
Soy la luz del sol que madura las semillas.
Soy la lluvia que cae suavemente en el otoño.
Cuando te despiertas,
soy el rápido movimiento de los pájaros
que levantando el vuelo forman círculos en el cielo.
Soy las silenciosas estrellas que brillan en la noche.
No llores de pie ante mi tumba,
no estoy en ella, estoy en todas partes. Sigo viviendo….
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