 |
Al Museo de Sevilla
iba a diario Juan Miguel
a copiar la maravillas
de Murillo y Rafael.
Y por las tardes, como una rosa
de los jardines que hay en la entrá,
pintaba a Trini, pura y hermosa,
como si fuera la Inmaculá.
Y decía el chavalillo:
«Pa que voy a entrar ahí,
si es la Virgen de Murillo
la que tengo frente a mí».
Triniá, mi Triniá,
la de la Puerta Real,
carita de nazarena,
con la Virgen Macarena
yo te tengo compará;
algo tu vida envenena,
qué tienes en la mirá
que no me pareces buena,
Triniá, mi Trini, ay… mi Triniá.
Para nuestra ausente amiga: Aidedk, que está algo convaleciente, pero nos sigue y nos lee, y dentro de poco estará aquí con nosotros, a compartir música y amistad.
He aquí su poeta preferido…..
Un abrazo amiga Aidedk!!
Por ella y
|