 |
UN MENSAJE PARA TI
Aunque no lo veas el siempre estará secando tus lagrimas, guiando tus pasos, encaminándote hacia aquellos caminos los cuales creías intransitables.
Más de una vez te apoyo, seco tus lágrimas, fue un bastón cuando la tristeza trato de derrocarte, estuvo junto a ti en cada instante, en tus tristezas y alegrías, en aquel día en el cual llegaste al mundo, te vio gestarte en el vientre de tu madre, en tu primer día de escuela, en aquella calificación mala que dudaste entregarle a tus padres, como en la buena en la cual estallaste de alegría.
El te vio crecer, fue testigo de tu primer amor, cuando tu corazón marchaba galopante, y también estuvo en aquel momento que sentías que el mundo se derrumbaba por completo.
El observo cada uno de tus pasos, de tus victorias, de tus fracasos, pero sin embargo nunca soltó de tu mano, en aquella voz que decía a tu oído, no te rindas, no te detengas.
Siempre estuvo allí a tu lado aunque tus ojos no lo vieran, o tu mismo ignoraras su presencia, nunca te menosprecio, al contrario, te amo como nunca nadie antes te amo.
Hoy solo escucha su voz, siente sus ojos transparentes como el agua cristalina como se posan en tu alma regalándote paz, tal vez un día lo ignoraste. O simplemente de el te alejaste. Hoy es el momento que te vuelvas a el y le digas
JESÚS TE NECESITO…TE AMO.
Gabriel Gustavo Cocconi
|