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Ay Iru querida. Ya sé que es tarde pero no me regañes y ponme un cafecito pues me acabo de levantar. Sí, anoche lo pasamos de forma estupenda y Ancianita estaba feliz y con deseos de bailar. Luego ella se retiró a sus aposentos, siempre lo hace a una hora prudente, y continuamos con Revoltosa que es incansable. Qué energía tiene mi comadre!.
Agnes querida, espero se acabe ya ese resfrío que es algo tan molesto y sobre todo en este tiempo que está el otoño bellísimo. Es el momento de escribir poemas melancólicos, de amor, de sueños que nunca se pierden.
En fin, aquí con Iru, tan buena, tan maternal y abnegada, me quedo disfrutando del cafecito y luego me iré a casa a escribir. Un abrazo y buen día para todos.
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