Comenzamos semana y te deseo un feliz inicio, en la libertad de tu palacio de Cnosos ; rie, canta, baila y se feliz.
En la mañana las aguas cristalinas del Egeo envuelven tu talle cual noble égida, las olas del mar juegan con tu cola, ondulan tu rizada melena, el fluido húmedo del mar besa tus labios.
Pero tú, ajena a mis observaciones, te recreas en este paraíso terrenal en donde el Creador te concedió licencia para tu morada