 |
Es verdad que MM necesitaba un remozamiento de sus páginas, revisar sus diferentes secciones, reemplazar a sus colaboradores que ya no producían nada (pienso en sus «blogistas» petrificados), en la grande inercia para borrar sin más proceso a quienes acudían a los foros para injuriar a destajo, con un placer sádico de incomodar a todo el mundo, y que ahora se quejan de la falta de auditorio para exponer sus llagas y miserias morales. Pero la calma chicha de la renovación del sitio en su práctica y efectos materiales no permite pensar que se esté operando en el buen sentido. Falta un texto «oficial» que explique en qué se está y lo que es posible esperar en un plazo determinado. Los rumores son malsanos, propalados por personas que no nos inspiran confianza.
|