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RECORDÁNDOTE
Yo no puedo vivir constantemente,
soñando en tu esperanza y alegría,
porque estoy de tu amor en lejanía,
y no obstante te tengo tan presente.
Qué desgracia, mi amor, que estés ausente,
que suspire en silencio mi agonía,
que se quede llorando todavía,
llamando en tu portal tan persistente.
Qué tristeza que estés tan alejada,
solitario de ti, te ando buscando,
y te siento, cariño, entre la almohada
como una sensación, y estoy llorando,
como una realidad de madrugada,
estoy entre tus brazos suspirando.
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