|

¡NAVIDAD DE AMOR!
¡Qué amor el tuyo, mi Dios
que siendo Dios te haces niño,
y llora lanto de niño
y no dejas de ser Dios!
¡Qué amor el tuyo mi bien,
que siendo Dios te haces hombre
y penas penas de hombre
para ser del hombre el bien!
¡Qué amor el tuyo, mi amor,
que siendo Dios te haces pobre
y hambreas hambre de pobre
para dar al pobre Amor!
¡Qué amor el tuyo, mi Dios,
que siendo Dios te haces niño
y ries sisas de niño
para hacer que eía Dios!
(Vicente García, Los Acáceres, Murcia)
|