En tiempos peronistas, Arturo Jauretche y un amigo suyo observaban una nutrida marcha de opositores al gobierno de Perón, una marcha de gorilas clásicos.
― Son muchos, le dijo el amigo a Jauretche.
― Sí, muchos, pero están destinados al fracaso.
― ¿Por qué lo decís?
― Porque no hay jóvenes.
Son siempre los mismos y siempre están destinados a lo mismo porque envejecen y no se renuevan.