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| Zafrina | # Posted on 30 marzo, 2015 at 19:15 |
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Buenas tardes-noches, hoy no pude tomar el delicioso café que Iru nos prepara cada mañana desde bien tempranito…, a veces, pienso, que debe tener un cuarto oculto en la bodega y que de ahí no se mueve ¡imposible darle una sorpresa! pues siempre está ahí con su mejor sonrisa, ¡eres un verdadero encanto niña! ¿De qué hablamos? pues de lo que tenemos entre manos, la Semana Santa y que cada un@ lo exprese como particularmente lo sienta. Aquí en esta Sevilla mía traemos en nuestros “genes” la teología aprendida; y de la misma manera que un teólogo distribuye, cuenta y pesa sus argumentos, sus textos y escrituras, sus grandiosas congruencias de razón, así Sevilla tambien teológicamente, distribuye los claveles, los cirios, la música y los colores. Delante Jesus, en la oscuridad, sin más luz que cuatro hachones oscilantes o cuatro candelabros, uno en cada extremo del “paso”… Parecen caricias tristes de luna que filtran entre los olivos en la oración en el huerto…, parecen temblores lejanos de relámpagos sobre Cristo agonizante… Parecen ráfagas rojizas de la linterna de Judas en el prendimiento. El Crucificado y el Nazareno lleva poca luz. No le quiere dar más Sevilla. Y van con sus túnicas lisas sin bordados. Y solo llevan claveles rojos, que si tienen el encanto de ser flores, junto a Cristo tienen también la evocación amarga de la sangre viva. También a María la sentimos como a su querido Hijo, de una forma y manera especial…. |
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