A mujer, inicio y culminacion de la creacion,en ti la madre deposito todo su ser, con tu compañero el hombre, juntos sereis uno y mediante ese uno sereis los reyes de la creacion, cultivad vuestro cuerpo y vuestra mente, sed honestos y vivid en mi seno dijo la madre, en la noche de los tiempos.
A ti mujer que se te otorgo el don de nuevas vidas en conjuncion con tu compañero, sed los dos uno,abrazalo y consuelalo, halagalo, pues tu bienestar depende de el, no lo menesprecies, pues es tu bienestar sin el no seras nada.
Halagalo, que se sienta importante y podais ser uno conmigo y asi podais compartir el don del placer y de nuevas vidas.
Si tu compañero se ve despreciado creara su propio ser, evolucionara de otra forma y perdera la fé de la madre, creara su propio ser, olvidando el principio de su ser.
Ah mujer, olvidaste la enseñanza primordial de la madre y quisiste convertirte en ella, despreciando a tu compañero y poder subyugarlo,pagaras tu pecado.
A ti mujer, fuiste subyugada por el que quisiste subyogar, durante siete milenios has pagado tu pecado.
Ahora despunjtas de nuevo recuperando tu estatus primordial, se fiel a tu naturaleza y guia a tu compañero, id juntos, por el camino del saver y del conocimiento y podreis ir a donde os corresponde, a mi vera, en el mismo plano del conocimiento y del saber.
He visto una mano
delicada y fina,
tras el enrejado
de lasa celosía.
con sus cinco tallos
de junco que ansían
lsds dulces baladas
de suaves caricias.
Poseen el lenguaje
de la hermosa mímica
como raros pétalos
de extrañas orquídeas.
Tienen una gracia
joven y felina
que habla de verdades
supremas y olímpicas.
Cuando las elevas
sobre mí, fascinan
como sacrificio
de blancura mística
y cuando se enlazan
en conjunción íntima
son como cadenas
que nunca lastiman
a veces tan cálidas
y siempre solicitas.
Son manos del Greco
calladas, que brillan,
espirituales
como la sonrisA.-
He visto una mano
delicada y fina,
tras el enrejado
de lasa celosía.
con sus cinco tallos
de junco que ansían
lsds dulces baladas
de suaves caricias.
Poseen el lenguaje
de la hermosa mímica
como raros pétalos
de extrañas orquídeas.
Tienen una gracia
joven y felina
que habla de verdades
supremas y olímpicas.
Cuando las elevas
sobre mí, fascinan
como sacrificio
de blancura mística
y cuando se enlazan
en conjunción íntima
son como cadenas
que nunca lastiman
a veces tan cálidas
y siempre solicitas.
Son manos del Greco
calladas, que brillan,
espirituales
como la sonrisA.-
He visto una mano
delicada y fina,
tras el enrejado
de lasa celosía.
con sus cinco tallos
de junco que ansían
lsds dulces baladas
de suaves caricias.
Poseen el lenguaje
de la hermosa mímica
como raros pétalos
de extrañas orquídeas.
Tienen una gracia
joven y felina
que habla de verdades
supremas y olímpicas.
Cuando las elevas
sobre mí, fascinan
como sacrificio
de blancura mística
y cuando se enlazan
en conjunción íntima
son como cadenas
que nunca lastiman
a veces tan cálidas
y siempre solicitas.
Son manos del Greco
calladas, que brillan,
espirituales
como la sonrisA.-
He visto una mano
delicada y fina,
tras el enrejado
de lasa celosía.
con sus cinco tallos
de junco que ansían
lsds dulces baladas
de suaves caricias.
Poseen el lenguaje
de la hermosa mímica
como raros pétalos
de extrañas orquídeas.
Tienen una gracia
joven y felina
que habla de verdades
supremas y olímpicas.
Cuando las elevas
sobre mí, fascinan
como sacrificio
de blancura mística
y cuando se enlazan
en conjunción íntima
son como cadenas
que nunca lastiman
a veces tan cálidas
y siempre solicitas.
Son manos del Greco
calladas, que brillan,
espirituales
como la sonrisA.-
He visto una mano
delicada y fina,
tras el enrejado
de lasa celosía.
con sus cinco tallos
de junco que ansían
lsds dulces baladas
de suaves caricias.
Poseen el lenguaje
de la hermosa mímica
como raros pétalos
de extrañas orquídeas.
Tienen una gracia
joven y felina
que habla de verdades
supremas y olímpicas.
Cuando las elevas
sobre mí, fascinan
como sacrificio
de blancura mística
y cuando se enlazan
en conjunción íntima
son como cadenas
que nunca lastiman
a veces tan cálidas
y siempre solicitas.
Son manos del Greco
calladas, que brillan,
espirituales
como la sonrisA.-
He visto una mano
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tras el enrejado
de lasa celosía.
con sus cinco tallos
de junco que ansían
lsds dulces baladas
de suaves caricias.
Poseen el lenguaje
de la hermosa mímica
como raros pétalos
de extrañas orquídeas.
Tienen una gracia
joven y felina
que habla de verdades
supremas y olímpicas.
Cuando las elevas
sobre mí, fascinan
como sacrificio
de blancura mística
y cuando se enlazan
en conjunción íntima
son como cadenas
que nunca lastiman
a veces tan cálidas
y siempre solicitas.
Son manos del Greco
calladas, que brillan,
espirituales
como la sonrisA.-
He visto una mano
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de lasa celosía.
con sus cinco tallos
de junco que ansían
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Poseen el lenguaje
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como raros pétalos
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Tienen una gracia
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supremas y olímpicas.
Cuando las elevas
sobre mí, fascinan
como sacrificio
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y cuando se enlazan
en conjunción íntima
son como cadenas
que nunca lastiman
a veces tan cálidas
y siempre solicitas.
Son manos del Greco
calladas, que brillan,
espirituales
como la sonrisA.-
He visto una mano
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de lasa celosía.
con sus cinco tallos
de junco que ansían
lsds dulces baladas
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de la hermosa mímica
como raros pétalos
de extrañas orquídeas.
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joven y felina
que habla de verdades
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Cuando las elevas
sobre mí, fascinan
como sacrificio
de blancura mística
y cuando se enlazan
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son como cadenas
que nunca lastiman
a veces tan cálidas
y siempre solicitas.
Son manos del Greco
calladas, que brillan,
espirituales
como la sonrisA.-
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delicada y fina,
tras el enrejado
de lasa celosía.
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de junco que ansían
lsds dulces baladas
de suaves caricias.
Poseen el lenguaje
de la hermosa mímica
como raros pétalos
de extrañas orquídeas.
Tienen una gracia
joven y felina
que habla de verdades
supremas y olímpicas.
Cuando las elevas
sobre mí, fascinan
como sacrificio
de blancura mística
y cuando se enlazan
en conjunción íntima
son como cadenas
que nunca lastiman
a veces tan cálidas
y siempre solicitas.
Son manos del Greco
calladas, que brillan,
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como la sonrisA.-