Poco puedo añadir a la opinión de miss, tan solo que es una belleza. gracias amigo!!
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Sencillamente magistral. Ha sido todo un placer leerte.
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Antítesis arriesgada, generosa, reflexiva, sensible.
Un saludo muy cordial.
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Que bonito, y significativo, saber todo del otro-a y tener una única SOLA PREGUNTA.. La eterna preocupación de los humanos…
Un saludo. . ANA
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Yo soy vasallo, tu reina. Yo soy hombre, tu eres dama
Yo soy eco, tu sonrisa. Soy ojo yo, tu eres lágrima.
Yo soy huracán, tu brisa. Yo corazón y tú alma.
Yo soy músculo, tú célula. Yo soy pedernal, tú llama.
Yo la noche, tu eres día. Yo apenas fe, tú esperanza
Yo soy oropel, tú gema. Yo soy un nombre, tú fama
Yo soy venablo, tú flecha. Yo ligero, tú eres rauda.
Yo soy nervio, tu eres médula Yo efecto soy, tu eres causa.
Yo no soy nada, tú, todo Yo soy labio tú palabra.
Yo soy vaso, tú eres miel. Yo soy mito, tú eres hada
Yo soy inquietud, tú paz, Yo soy razón y tú gracia
Yo soy silencio, tú música; Una armonía sin pausa
constelada de emociones. ¡YO TE AMO!¿TÚ, ME AMAS?
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Mi querida amiga:
Gracias por tus bonitas y sabias opiniones que tienes para mis escritos. Con tu aportación, me siento inmensamente feliz.
No he contestado antes, por haber tenido el ordenador averiado, debido a un rayo loco que se cebó con él.
Muy agradecido. Un abrazo
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Un escrito masculino, con una óptica personal y con cierta experiencia de la vida y sus sensaciones, nada superficial.
Gracias Biver.
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La tarde agoniza hacia un ocaso entreverado de rubores con chorreones grisáceos que festonan el cuadro de pinceladas futuristas. Agoniza sin náuseas, sin inútiles alharacas ni llamativo luto, que es el sello más desagradable de una costumbre, harto tiempo mantenida, y que indica un pertinaz retraso mental. Es inútil e innecesario.
Suena el toque de Angelus. unos se signan. Otros no lo oyen. Hay quien pasa junto a las flores y no las ve. Son invidentes con visibilidad sin resuello para la belleza ¡Pobres!. Su ceguera es más profunda. Corren apresudaramente a su quehacer. Su vida se traduce en rapidez que no siempre es eficacia. La eficacia puede detenerse un punto en la contemplación y meditar en algo más que el lucro. Consiste en conocer la meta y conseguirla. Cada uno tiene su perspectiva que es imposible alterar.
La tarde si hizo noche. El parque está bien iluminado y se puede prolongar el gozo un poco más, pero el papel parece que no recibe las impresiones que le envío. ¿ o es mi vista?.
El concierto de las ranas ha aumentado en proporciones. El coro está más nutrido, pero nunca desagradable. ¿qué hay desagradable en la creación?.
Es uno más de los ingredientes en la totalidad del cuadro que a nuestra delectación se ofrece y hay que saber apreciar en su justo valor.
f i n
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El río, perezosa cinta, regato apenas, es un chorrito que parece padecer hipertrofia prostática y sa saltos cortos, increiblemente cortos y espaciados.
Unas ranas croan allá lejos, con el sonido alentador de la soledad.
A pesar de la temperatura florecen las acacias y su intenso
olor embriaga, extendiéndose a distancia. Hay más variedades de árboles, que desconozco.
Lo que no desconozco es su nombra en la que los brochazos del sol, que logran callarla. trenzan inimitables arabescos. Río y malecón están cubiertos con verde manteleta sugestiva.
La Iglesia de San Juan y el parque, sin solución de continuidad, se entroncan.. Oración y flores. Sonidos de campanas y fragantes ecos en todo acordes, como si una batuta invisible llevase el compás logrado del encanto.. Espíritu y espíritu. Alma dos veces, con resonancias que imposibilitan conocer donde una acaba y la otra comienza. Paz y entusiasmo derivando en éxtasis. Sol que se oculta que noche preludia.. Así luz y sombra en íntima conjunción un solo instante. ¿por qué no se hará eternidad cada momento agradable?.
La encalada blancura de las casas (las pocas que van quedando así), que son el rostro limpio y alegre del panorama manchego con resonancias de arrullo, apenas se percibe.
Continúa
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Amiga: Cuando escribe uno, refleja en el folio las vivencias que en ese mismo momento está teniendo y así el lector, capta lo que quiso decir con su pluma.
Seguiré.
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Las tonalidades de las palabras, la lírica comunicativa trasmiten las vivencias y estados anímicos.
Sigue.
Un beso
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La callada elocuencia de un beso.- Beso que parece ssaciar y es aperitivo que incita más y más. Generosa evidencia que no necesita palabras. Huelgan todas. El amor es más elocuente que cualquier oratoria. Unos ancianos los contemplan y en sus cuévanos rugosos de sus ojos, se iluminan un momento con el resol del recuerdo.. Otros se escandalizan. ¿de qué?
Se alteran porque no pueden seguir su ritmo. Defensores de absurda respetabilidad que nada respeta. Desfasados de la realidad con la noñez preñada de tontería que nada significa.-
Todos toman su diaria ración de sol que es generoso vino que alienta su caminar y la retardada circulación que se realiza con pereza.-
El jardinero envía su último chorro a sus flores como si de hijos se tratara. Hijos son que aceptan el cariñoso cuidado y lo devuelven multiplicado en color.
Salpicando los asientos hay unos cuantos que leen.. Afortunadamente ya se ven manos ocupadas con libros y est0 es siempre interesante. El libro es el mejor compañero.Todo lo da y nada solicita; y, es capaz de saciar todas las apetencias.-
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Estoy en uno de esos momentos que ni nombre tienen.. Nada hay que decir ni motivo que resaltar.
Marcho al parque de Ramón y Cajal, que está a cincuenta metros de casa. Despacio. La fuerza de la costumbre me invita a observar, y lo hago.
Primavera que deriva en verano sin que el calor haya dado su clásica razón de existir. Desperezo del letargo universal que parece atizonado con las frías brumas del marasmo.. Ni una ráfaga de aire tibio embalsama el ambiente. Por el contrario, la amanecida es suavemente invernal.
El parque no está muy concurrido, y eso que es digno de atención. Su extensión de casi un kilómetro enmarcado por ocho filas de árboles frondosos que hacen sentir su agradable mensaje.
Unos niños cantan su himno de júbilo con la inquietud característica del buen estado fisiológico, ebrio de significado en el bullicio vital que obliga a no reposar un instante.-
Una joven pareja pasea en íntimo abrazo, olvidados de todo cuanto les rodea. Para ellos no existe más. Sus ojos lucen fogatas de fiestas; brillo de brasas alimentadas por Vesubios de emoción. En sus retinas están grabadas luminarias con el cincel del amor. Los labios están estremecidos hasta terminar
en la calla elocuencia de un beso.
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Amiga: Gracias por gustarte y claro que soy yo quien escribe. Si no fuera así, pondría su autor. La cabeza se tiene para pensar. Saludos.
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