Perdiendo el control
Perdido entre renglones encontré mi cerebro
Buscando en los cajones que contiene mi cuerpo
Luchando por palabras que no entiendo ni siento
Supongo que esta lucha ya no tiene remedio
Dormido entre canciones que me quitan el sueño
Me diste la esperanza de encontrar algo nuevo
No lo pude encontrar
Ganando la partida sin ganar en el juego
Dejando que la nada sin querer haga el resto
Perder el tiempo, perder el control
Solo por un momento jugando a ser Dios
Perder tu tiempo perder mi control
Arrancando otra vez mi deseo por ser el mejor
Lamento que la solución no llegase a tiempo
Una mirada triste provocó enfrentamiento
Cruzando las palabras que ahora llenan mis textos
Al lado de la clave que he guardado en secreto.
Hay quien dice que el amor es como un río,
que ahoga a los juncos jóvenes.
Hay quien dice que el amor es como una cuchilla
que deja tu alma sangrando.
Hay quien dice que el amor es como el hambre,
una interminable y dolorosa necesidad.
Yo digo que el amor es como una flor,
y tú eres su única semilla.
Es el corazón temeroso de romperse,
que nunca aprendió a bailar.
Es el sueño temeroso de despertarse,
que nunca aprovechó la oportunidad.
Es aquel que no querrá nadie,
que parece incapaz de ofrecerse.
Y es el alma temerosa de morir,
que nunca aprendió a vivir.
Cuando la noche ha sido tan solitaria
y el camino ha sido tan largo,
y tú pienses que el amor es solo
para los afortunados y los fuertes,
entonces recuerda que en invierno,
justo debajo de la fría nieve,
yace una semilla que, con el amor del sol,
en primavera se convertirá en la rosa.