Cuarto Domingo de Adviento
Tema:
La alegría del nacimiento de Jesús: Se encienden las cuatro velas.
Inicio:
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo: Amén.
Oración:
Dios Padre de Bondad, te agradecemos infinitamente que hayas mandado a tu Hijo a ser luz para nuestra vida. Te pedimos que nos mantengas siempre unidos a Ti y podamos llegar contigo a la vida eterna. Señor, quiero que mi corazón sea generoso, compresivo y sincero para que Tú vivas en él. Jesús, quiero que nazcas en mí, que me llenes de tu amor. Virgen María y San José, ayúdenme a conocer más a Jesús. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor: Amén.
Lectura Bíblica:
Lucas 2, 1-20. Esta es palabra del Señor.
Reflexión:
Entre toda la familia tratamos de responder: ¿Cómo he preparado mi corazón en este tiempo de Adviento? ¿Estoy listo para que Jesús nazca en mí?
Propósito:
Ahora cada uno de los miembros de la familia expresa sus propósitos para la semana.
Final:
Todos los miembros de la familia unidos rezan el Padre Nuestro.
Canto:
Noche de Paz.
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Segundo Domingo de Adviento
Tema:
La Esperanza: Esta es la Virtud por la cual confiamos en el Padre y en sus promesas, principal sentido del Adviento.
Se encienden dos velas.
Inicio:
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo: Amén.
Oración:
Dios Padre ayúdanos a que aprendamos a aceptar Tu Voluntad, a darnos cuenta que todo lo que viene de Ti es bueno para nosotros y para nuestra salvación y cuando creamos que no encontramos salida a nuestros desalientos, sepamos apoyarnos y confiar en Ti Padre: Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Lectura Bíblica:
Mateo 11, 25-30: Esta es la Palabra del Señor.
Reflexión:
Entre toda la familia tratamos de responder: ¿He sabido aceptar con alegría y amor la voluntad de Dios durante este año?
Propósito:
Ahora cada uno de los miembros de la familia expresa sus propósitos para la semana.
Final:
Todos los miembros de la familia unidos rezan el Padre Nuestro.
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Tercer Domingo de Adviento
Tema:
La Purificación: Se encienden tres velas.
Inicio:
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo: Amén.
Oración:
Concédenos, Señor Padre Nuestro, permanecer alertas a la venida de tu Hijo, para que cuando llegue y llame a la puerta, nos encuentre velando en oración y cantando su alabanza. Padre de bondad, Queremos pedirte un corazón limpio y sencillo, como el pesebre en que Tú naciste. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor: Amén.
Lectura Bíblica:
Marcos 13, 33-37. Esta es Palabra del Señor.
Reflexión:
Entre toda la familia tratamos de responder: ¿Cómo puedo permanecer vigilante a la Venida del Señor? ¿En qué aspecto puedo esforzarme para hacer más feliz a Jesús?
Propósito:
Ahora cada uno de los miembros de la familia expresa sus propósitos para la semana.
Final:
Todos los miembros de la familia unidos rezan el Padre Nuestro.
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Primer Domingo de Adviento
Tema:
Bendición de la corona y significado de ésta: Cristo es la Luz del Mundo, que viene a nosotros. Nuestro corazón anhela y busca esa luz. La familia se reúne en torno a la Corona y se prende una vela.
Inicio:
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
Vamos a prender una vela cada domingo al iniciar una nueva semana.
Así, al acercarnos a la fiesta del nacimiento de Jesús, habrá más luz. Porque cuanto más nos acercamos a Jesús, tanto más Él ilumina nuestra vida.
Oración:
Bendito eres tú, Dios nuestro Padre, Creador de todo lo que es hermoso y bueno:
Bendito seas Tú, Dios creador y Salvador.
Bendita esta luz que significa el deseo ardiente que tenemos por la venida de tu Hijo Jesús, para que nuestras vidas y nuestros corazones sean cada vez más iluminados por su amor y su palabra.
Bendito seas Tú, Padre creador y Salvador.
Lectura Bíblica:
Marcos 4, 21-23. Esta es Palabra del Señor.
Reflexión:
Entre toda la familia tratamos de responder a estas preguntas:
¿Qué puedo hacer en este tiempo de Adviento para dar a conocer más a Jesús y su palabra a todos los que la necesitan?,
¿Qué puedo hacer para acercarme más a Jesús, en este tiempo de Adviento?,
¿Puedo mejorar mi oración?
Propósito:
Ahora cada uno de los miembros de la familia expresan un propósito, con el que se comprometen durante la semana.
Final:
Todos los miembros de la familia unidos rezan el Padre Nuestro.
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El Adviento es un tiempo de alegría, esperanza y purificación, en el que esperamos el nacimiento del Niño Jesús.
La palabra Adviento viene de “adventus”, que significa “venida” y para la Iglesia Católica, es un tiempo de preparación para Navidad.
Por eso, tradicionalmente se prepara una Corona de Adviento y en torno a ella se reza cada domingo en familia.
La Corona de Adviento lleva 4 velas que se van encendiendo una a una cada domingo previo a Navidad, hasta llegar al último domingo y a la Cena de Navidad, con todas sus velas prendidas.
El encender las velas, semana tras semana, indica que la luz de Cristo está por venir y a El nos acercamos progresivamente.
Por eso, se suele hacer una oración antes de la comida en cada domingo de Adviento. Es también recomendable que la corona esté en un lugar visible, como en medio de la mesa familiar, para que ésta recuerde los buenos propósitos que cada uno le ha ofrecido al Niño Jesús.
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Tiempo de adviento, adviene la Vida,
se acerca la Paz, irrumpe la Justicia,
el Grano se pudre en el Surco, fermenta y germina,
en el Silencio de la Tierra,
¡oh Maria!
Surco y Tierra de Dios,
dócil y fecunda,
en obediencia, en abandono, en entrega,
total, absoluta, martirial.
Adviento eres Tú, Madre de la esperanza,
en ti viene el Señor,
nuestro libertador, nuestro Futuro.
El hombre tiene sed, hambre, necesidad de Ti.
Oh Puerta y Escalera por donde
llegamos a Dios,
por donde Dios llega a nosotros,
humano, humilde, siervo, hermano,
con rostro de amigo y de padre.
Tú, María, la pequeña y humilde María,
has hecho posible,
la eterna Voluntad del Verbo:
hacerse hombre,
carne y sangre,
para poder se comunicar, entregarse,
amasarse, como pan,
macerarse como vino,
en el lagar de la voluntad del hombre
y del Padre.
Oh, María, bendita y amada,
en tu seno contienes all Cielo y a la tierra,
en ti se unieron y se reconciliaron,
Dios se hizo hombre
y el hombre se hizo Dios.
Señora del Adviento,
Puerta de Oro y Escala de Marfil,
por donde entramos y ascendemos
a la Gloria.
En tu vientre, Odre Nuevo de la Nueva Humanidad,
hallamos a Dios.
Oh, Virgen humilde y pequeña,
pobre y misericordiosa,
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Virgen de la Buena Esperanza, del Buen Amor,
transida de Luz, colmada de Dios.
Estrella del adviento,
Camino y Puerta, Casa y Cuna,
donde mi vida se remansa y en la belleza de tu sonrisa,
en el brillo de tus ojos,
en la infinita serenidad de tu presencia.
¡Ruega Señora por mí y por todos nosotros!
Amén
Diego de Jesús
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No hay otra educación como la adversidad.
Benjamin Disraeli
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Ten cautela, hermana mía muy amada, en no dejarte abatir por la adversidad ni envanecer por la prosperidad.
Santa Clara
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Quien no ha afrontado la adversidad no conoce su propia fuerza.
Benjamín Jonson
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No te inclines ante la adversidad; más bien oponte audazmente a ella, tanto cuanto tu suerte te lo permita.
Virgilio
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El hombre que soporta con lamentos la adversidad se causa a sí mismo mayor pena.
Franz Schubert
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En cuanto a la adversidad, difícilmente la soportarías si no tuvieras un amigo que sufriese por ti más que tu mismo. Marco
Tulio Cicerón
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En la adversa fortuna suele descubrirse el genio, en la prosperidad se oculta.
Horacio
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Un hombre acostumbrado a las adversidades no es fácilmente sorprendido.
Samuel Johnson
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