Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcisimos y vivos,
en tu carne sin fin,
muero de mascaras,
de triangulos obscuros e incesantes.
Me muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte, amor,
muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
Inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atras, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos mas, horas tras hora
y escribirnos y hablarnos y morirnos.
Jaime Sabines
|
Es la sombra del agua
Es la sombra del agua
y el eco de un suspiro,
rastro de una mirada,
memoria de una ausencia,
desnudo de mujer
detrás de un vidrio.
Está encerrada, muerta
-dedo del corazón,
ella es tu anillo-,
distante del misterio,
fácil como un niño.
Gotas de luz llenaron ojos
vacíos, y un cuerpo de hojas y
alas se fue al rocío.
Tómala con los ojos,
llénala ahora, amor mío.
Es tuya como de nadie,
Tuya como el suicidio.
Piedras que hundí en el aire,
maderas que ahogué en el río,
ved mi corazón flotando
sobre su cuerpo sencillo.
Jaime Sabine
|
Igual que la noche
de la embriaguez,
igual fue la vida.
¿qué hice?,
Que tengo entre las manos?
Sólo
desear, desear, desear,
ir detrás de los sueños
igual que el perro ciego
ladrándole a los ruidos.
Jaime Sabines
|
Eres como una sombra en la noche
que opacas mis sentimientos;
al dormir, en mis suenos
te toco y te siento,
pero se que no estas aqui.
Esta peregne oscuridad
que penetra mis pensamientos;
ni yo misma la comprendo;
cierro mis ojos, y solo veo
tu sombra en la oscuridad.
Eres el fantasma
que vives en mis ilusiones;
eres el canalla
que opacas mis emociones.
|
Solamente una vez
ame en la vida,
Solamente una vez
Y nada mas.
Una vez nada mas
en mi huerto
brillo la esperanza,
la esperanza que
alumbra el camino
de mi soledad.
Una vez nada mas
se entrega el alma,
con la dulce y total
renunciacion.
Y cuando ese milagro realiza
el prodigio de amarse
hay campanas de fiesta
que cantan en el corazon.
Y cuando ese milagro realiza
el prodigio de amarse
hay campanas de fiesta
que cantan en el corazon.
|
Estas son las mañanitas
que cantaba el Rey David
a las muchachas bonitas,
se las cantamos aquí.
Despierta mi bien despierta,
mira que ya amaneció,
ya los pajarillos cantan
la luna ya se metió.
Si el sereno de la esquina,
me quisiera hacer favor.
de apagar su linternita
mientras que pasa mi amor.
Despierta mi bien despierta,
mira que ya amaneció,
ya los pajarillos cantan
la luna ya se metió.
Ahora si, señor sereno,
le agradezco su favor.
encienda su linternita
que ya ha pasado mi amor.
Amapolita dorada
de los llanos de Tepic.
si no estas enamorada,
enamórate de mi.
Despierta mi bien despierta,
mira que ya amaneció,
ya los pajarillos cantan
la luna ya se metió.
|
Eres mis ojos y vista,
Eres mi felicidad y placer
Eres mi fuerza y vigor,
Eres mi seguridad y campeon,
Eres mi día y noche,
Eres mi luna y iluminador,
Eres mi buenos dias y buenas noche,
Eres mi calor y luz del influjo del sol,
Eres mis días calientes de mayo,
Eres mi defindor de miedo,
Eres mi vida y mi suspiro,
Eres mi amor y mi pasion,
Eres mi corazón, mi cada día,
Eres mi latido
del corazón de cada año.
Te quiero con el alma.
|
Mira dentro de mi
te veras solo a ti
en cada momento…
Tu manera de Amar
se apodera de mi
y de mis sentimientos.
Ese Amor que me das
me da vida de mas
yo me entrego entero…
Y respiro despues
porque siento que es
Amor Verdadero!
Me da miedo que un dia tal vez
ese Amor se desprenda de mi
pero se que el Amor Verdadero,
nunca piensa en el fin…
Dame tu vida!
Que quiero bendecirme
con tu bendicion!
sintiendo los latidos de tu corazon
Amor Verdadero, no pido mas!
Dame tu cuerpo
que solo en tus abrazos
hallare placer
no quiero ni pensar
que te podre perder.
Te quiero cada dia mas!
|
Ya Lo Ves
No Hay Dos Sin Tres
Ya lo ves que no hay dos sin tres
que la vida va y viene
y que no se detiene y que se yo
pero mienteme aunque sea
y dime que algo queda de nosotros dos
que en tu habitacion nunca sale el sol
que existe el tiempo ni el dolor
llevame si quieres a perder
a ningun destino
sin ningun porque
Ya lo se que corazon
que no ve es corazon que no siente
es corazon que te miente amor
pero sabes que en lo mas profundo de mi alma
existe aquel dolor, por creer
en ti
que fue de la ilusion
y de lo bello que es vivir
Para que me curaste cuando estaba erido
si hoy me dejas de nuevo con el
corazon partio
Quien me va a entregar sus emosiones,
quien me va a pedir que nunca lo/a
abandone,
quien me tapara esta noche si hace frio
Quien me va a curar el corazon partio
Quien llenara de primaveras
este enero y bajara la luna
para que juguemos
Dime si tu te vas, dime carinio mio
Quien me va a curar el corazon partio
Este corazon partio…
este corazon…
Di solamente aquello que te sobra
nunca fue compartir sino dar limosna, amor
Si no lo sabes tu, te lo digo yo
Despues de la tormenta
siempre llega la calma
pero se que despues de ti,
despues de ti no hay nada
Para que me curaste cuando estaba erio
Si hoy me dejas de nuevo
con el corazon partio
Quien me va a entregar sus emosiones,
quien me va a pedir que nunca la/o
abandone…
|
Perfume de gardenia tiene tu boca
Bellisimos destellos de luz en tu mirar
Tu risa es una rima de alegres notas
que mueve tus cabellos cual olas en el mar
Tu cuerpo es una copia de Venus de Citeres
que envidian las mujeres cuando te ven pasar
Y llevas en tu alma la virginal pureza
Por eso es tu belleza de un mistico candor
Perfume de gardenia tiene tu boca
Perfume de gardenia perfume del amor
Rafael Hernández
|
Todo tu cuerpo tiene
copa o dulzura destinada a mi.
Cuando subo la mano
encuentro en cada sitio una paloma
que me buscaba, como
si te hubieran, amor, hecho de arcilla
para mis propias manos de alfarero.
Tus rodillas, tus senos,
tu cintura
faltan en mi como en el hueco
de una tierra, sedienta
de la que desprendieron
una forma,
y juntos
somos completos como un solo rio,
como una sola arena.
|
repite la mujer
el zopilote vuela
frente a ellos
con su carga de cohetes y los niños lo miran
y sonríen
da dos vueltas
y empieza a subir
me ha salvado la Virgen
exclama la mujer
y se cubre la herida
con más hojas
se ha vuelto transparente
se confunde su cuerpo con la tierra
y las hojas
es la tierra
es el agua
es el planeta
la madre tierra
húmeda
rezumando ternura
la madre tierra herida
mira esa grieta honda
que se le abre
la herida está sangrando
lanza lava el volcán
una lava rabiosa
amasada con sangre
se ha convertido en lava
nuestra historia
en pueblo incandescente
que se confunde con la tierra
en guerrilleros invisibles
que bajan en cascadas
transparentes
|
los guardias
no los ven
ni los ven los pilotos
que calculan los muertos
ni el estratega yanqui
que confía en sus zopilotes
artillados
ni los cinco cadáveres
de lentes ahumados
que gobiernan.
Son ciegos a la lava
al pueblo incandescente
a los guerrilleros disfrazados
de ancianos centinelas
y de niños correo
de responsables de tugurios
de seguridad
de curas conductores
de cuadros clandestinos
de pordioseros sucios
sentados en las gradas
de la iglesia
que vigilan la guardia.
La mujer de Sumpul
está allí con sus niños
uno duerme en sus brazos
y el otro camina.
Cuénteme lo que vio
le dice el periodista.
«Yo estuve mucho rato
en el chorro del río.»
|
Consuela en susurros
a su niño
lo arrulla con su llanto
arranca hojas de un árbol
y le dice:
«mira hacia el sol
por esta hoja»
y el niño sonríe
y ella se cubre el rostro de hojas
para que él no llore
para que vea el mundo
a través de las hojas y no llore
mientras pasan los guardias
rastreando.
Cayó herida
entre dos peñas
junto al río Sumpul
allí quedó botada
con el niño que quiere
salir del agua
y con el suyo.
Las hormigas le suben
por las piernas
se tapa las piernas
con más hojas
y su niño sonríe
y el otro callado
la contempla
ha visto a los guardias
y no se atreve a hablar
a preguntar.
La mujer junto al río esperaba la muerte
no la vieron los guardias
y pasaron de largo
los niños no lloraron
fue la Virgen del Carmen
se repite en silencio
un zopilote arriba
hace círculos lentos
lo mira la mujer
y lo miran los niños
el zopilote baja
y no los ve
es la Virgen del Carmen
|
Ven conmigo
subamos al volcán
para llegar al cráter
hay que romper la niebla
allí adentro
en el cráter
burbujea la historia:
Atlacatl
Alvarado
Morazán
y Martí
y todo ese gran pueblo
que hoy apuesta.
Desciende por las nubes
hacia el juego de verdes
que cintila:
los amantes
la ceiba
el cafetal
mira los zopilotes
esperando el festín.
«Yo estuve mucho rato
en el chorro del río.»
explica la mujer
«un niño de cinco años
me pedía salir.
Cuando llegó el ejército
haciendo la barbarie
nosotros tratamos de arrancar.
Fue el catorce de mayo
cuando empezamos a correr.
Tres hijos me mataron
en la huida
al hombre mío
se lo llevaron amarrado.»
Por ellos llora la mujer
llora en silencio
con su hijo menor
entre los brazos.
«Cuando llegaron los soldados
yo me hacía la muerta
tenía miedo que mi cipote
empezara a llorar
y lo mataran
|