› Foros › SOLIDARIDAD › EL LLAMADO DEL ANGEL
Este foro contiene 9,318 respuestas, tiene 106 mensajes y lo actualizó
Tu Angel hace 8 años, 7 meses.
| Autor | Mensajes |
|---|---|
| Autor | Mensajes |
CholysaidAlza a Dios nuestras almas, ¡oh inmortal triunfador! Y enciende en los que te aman tu amor de serafín. ¡Oh luz, la fe te implora! ¡Oh amor, salva el amor! Oye nuestras plegarias, ¡oh gran Padre |
|
CholysaidMi lela te agradezco profundamente la noticia |
|
abuelamari5saidGracias mi lela,pues estaba deseando oir eso.un beso |
|
PARA TIsaidDemos gracias a Dios |
|
mi lelasaidCoya esta ya operada y se encuentra biennnn |
|
PEQUEÑA 3saidPorque es una historia que no creo”. “Oh, pero no es nada, urgió Dickey; tú no crees la historia de Jack el matagigantes y sin embargo es una de mis favoritas. Cuéntame la historia del cuadro por favor, papá”. Así pues, Dixon le relató la historia, y a él le gustó mucho: “Es como tú y yo, papá, dijo el muchacho. Cuando los Lovatt querían adoptarme tú les enseñaste la mano. Quizás cuando Tomás vio las cicatrices en las manos del Buen Hombre sintió que le pertenecía.” “Probablemente”, contestó Dixon. “El Buen Hombre se veía tan triste, que creo que se entristeció porque Tomás no creía. Que malo fue, ¿verdad?, después de que el Buen hombre había muerto por él.” Dixon no contestó nada y Dickey continuó: “Hubiera sido yo muy malo si hubiera actuado así, cuando me contaron de ti y del fuego y dijera que no creía que lo hubieras hecho; ¿verdad papá?”. “Basta, no quiero pensar más de esa historia, hijo”. “Pero Tomás amó al Buen Hombre después así como te amo yo a ti. Cuando veo tu pobre mano, te quiero más que nada en este mundo.” Ya cansado, Dickey se durmió. Pero el descanso de su padre no fue bueno, pues no podía dormir pensando en el cuadro que había visto y en aquel semblante triste que le miraba desde la pared. Soñó con Lovatt y consigo mismo cuando discutían por el niño. Cuando enseñó la mano cicatrizada el muchacho le huía. Un sentido amargo de injusticia suavizaba su corazón. No se dejó llevar por esta influencia enseguida, mas su amor por Dickey había |
|
PEQUEÑA 3saidsuavizado su corazón y la semilla había caído en buena tierra. Dixon era honrado y no dejaba de ver que el argumento que había usado para ganar a Dickey se levantaba en su contra al negar el derecho de aquellas manos cicatrizadas y heridas por él. Y cuando consideró la gratitud ardiente que manifestaba aquella criatura por la salvación que su padre adoptivo le había deparado, Dixon se sintió pequeño al lado del muchacho. Con el tiempo el corazón de Dixon se tornó como el de un niño. Al leer la Biblia, encontró que así como Dickey le pertenecía, él también era de Aquel Salvador, Jesucristo, que había sido herido por sus trasgresiones, y le dio su espíritu, alma y cuerpo por aquellas manos horadadas por él. |
|
PEQUEÑA 3saidReinó un silencio por algunos momentos en la sala, nublándose los ojos de algunos. Había algo en aquella mano cicatrizada que apelaba al sentido de justicia. Tenía el derecho sobre el muchacho porque había sufrido por él. Cuando vino la votación, la mayoría voto a favor de William Dixon. Así comenzó una nueva era para Dixon Dickey. No echó de menos el cuidado de una madre, porque William era padre y madre para el huerfanito, derramando sobre la criatura que había salvado toda la ternura encerrada sobre su naturaleza. Dickey era un muchacho diestro y pronto respondió a la preparación de su benefactor. Le adoraba con todo el fervor de su corazoncito. Recordaba cómo “papaíto” lo había rescatado del incendio y cómo lo reclamaba por causa de la mano tan terriblemente quemada por su amor. Se conmovía hasta las lágrimas y besaba la mano cicatrizada por su causa. Cierto verano hubo una exhibición de cuadros en el pueblo y Dixon llevó a Dickey a verlos. El muchacho estaba muy interesado en los cuadros e historias que el papaíto le contaba acerca de ellos. La pintura que más le impresionó fue una en la que el Señor reprueba a Tomás, al pie de la cual se leían estas palabras: “Mete tu dedo aquí, y ve mis manos.” (Juan 20,27). Dickey, ya en la casa, recordó las palabras de ese cuadro y dijo: “Por favor, papá, cuéntame la historia de ese cuadro”. “¡No, esa historia no!”. “¿Porqué esa no papá?”. “ |
|
PEQUEÑA 3saidadoptarle, pues él y su esposa ansiaban un niño, ya que habían perdido el suyo. Para sorpresa de todos, William Dixon hizo una súplica similar. Era difícil decidir entre los dos. Se llamó una junta compuesta por el ministro, el molinero y otros más. El molinero, Sr. Haywood, dijo: “Es halagador que tanto Lovatt como Dixon se ofrezcan adoptar al huerfanito, pero estoy perplejo sobre quién deberá tenerlo. Dixon, que le salvó la vida, tiene más derecho, pero Lovatt tiene esposa y se necesita que a la criatura lo cuide una mujer”. El ministro, Sr. Lipton, dijo: “Un hombre de las ideas ateas de Dixon no puede ser el llamado para cuidar al niño; mientras que Lovatt y su esposa son ambos creyentes y lo educarán como debe ser. Dixon salvó el cuerpo del niño, pero sería muy triste para su futuro bienestar, que el mismo individuo que lo salvó del incendio fuese el que lo guiara a la perdición eterna.” “Oiremos lo que los interesados tienen a su favor -dijo el Sr. Haywood-, y después lo pondremos en votación. El Sr. Lovatt dijo: “Pues, caballeros, hace poco que mi esposa y yo perdimos un pequeño, y sentimos que este niño llenaría el hueco que ha quedado vacío. Haremos lo mejor para criarlo en los caminos de Dios. Además, un niño así necesita el cuidado de una mujer.” “Bien, Sr. Lovatt. Ahora el Sr. Dixon.” “Tengo sólo un argumento, señor, y es éste”, contestó Dixon con calma mientras quitaba la venda de su mano izquierda y alzaba el brazo herido y cicatrizado |
|
PEQUEÑA 3saidWillian Dixon era un infiel. No creía en la existencia de Dios. Y aún si Dios existiera, no le perdonaría por haberle quitado a su esposa a los dos años de casados. Su niñito también había muerto. Esto le hacía sentirse miserable y desamparado. Diez años después de la muerte de la esposa de Dixon, sucedió un incidente conmovedor en la aldea de Brackenthwaite. La casa de la anciana Peggy Winslow se incendió completamente. Sacaron a la pobre anciana con vida, aunque sofocada por el humo. Los presentes se horrorizaron al oír el grito lastimoso de una criatura. Era el pequeño Dickey Winslow, huérfano y nieto de la anciana Peggy. Las llamas le despertaron y se asomó a la ventana del último piso. La gente estaba muy afligida, porque sabían lo que podía pasarle a la criatura, ya que no había remedio, pues la escalera se había derrumbado. De repente, William Dixon corrió a la casa, subió por un tubo de hierro y tomó al niño tembloroso en sus brazos. Bajó con el con el brazo derecho, sosteniéndose con el izquierdo y puso pie a tierra entre los aplausos de los presentes exactamente al caerse la pared. Dickey no se lastimó, pero la mano de Dixon se sostuvo al descender por el tubo candente y sufrió una quemadura espantosa. Al final sanó pero le dejó una cicatriz que le acompañaría hasta la sepultura. La pobre anciana Peggy nunca se recobró del susto y murió poco después. El problema era qué hacer con Dickey. James Lovatt, persona muy respetable, pidió que le dejaran |
|
PEQUEÑA 3saidMe puse en pie y dije: “Espera. ¿Entonces por qué nadie se paró a ayudar a un ángel?”. Me miró y sonrió: “Tú eres el único que podía verme”, y entonces desapareció. Y con ello mi vida cambió totalmente.Por eso, cuando pienses que no tienes a nadie mas que a ti mismo, recuerda, tu ángel siempre está velando por ti. |
|
PEQUEÑA 3saidTenía una grotesca joroba. Le sonreí para hacerle saber que todo estaba bien, que estaba allí para ayudar, para hablar. Me senté a su lado e inicié la conversación con un simple Hola.La pequeña pareció sorprendida, y balbuceó un “hola”, después de mirarme largamente a los ojos. Sonreí y ella sonrió a su vez tímidamente. Hablamos hasta que cayó la oscuridad y el parque se quedó completamente vacío. Le pregunté por qué estaba tan triste. La niñita me miró y con cara triste repuso: “Porque soy diferente”.Inmediatamente dije: “¡Así es como eres!”, y sonreí. La niñita se entristeció aún más y dijo: “Lo sé |
|
PEQUEÑA 3saidLa niñita estaba sentada en el parque. Todo el mundo pasaba junto a ella y nadie se paraba a ver por que parecía tan triste. Vestida con un raído vestido rosa, con los pies descalzos y sucia, la niña simplemente estaba sentada mirando a la gente pasar. Nunca trataba de hablar, nunca decía una sola palabra. Mucha gente pasaba pero nadie se paraba.Al día siguiente decidí volver al parque con la curiosidad de ver si la niña seguiría allí. Sí, lo estaba, justo en el mismo sitio que el día anterior, y todavía con la triste mirada en sus ojos. Me obligué a moverme y caminar hacia la pequeña. Como todos sabemos, un parque lleno de gente extraña no es lugar para que una niña pequeña juegue sola. |
|
Sole_saidApocalipsis 3, 20 |
|
Sole_saidUn hombre había pintado un lindo cuadro. El día de la presentación al público, asistieron las autoridades locales, fotógrafos, periodistas, y mucha gente, pues se trataba de un famoso pintor, reconocido artista. Llegado el momento, se tiró el paño que velaba el cuadro. Hubo un caluroso aplauso.Era una impresionante figura de Jesús tocando suavemente la puerta de una casa. Jesús parecía vivo. Con el oído junto a la puerta, parecía querer oír si adentro de la casa alguien le respondía. Todos admiraban aquella preciosa obra de arte. Un observador muy curioso, encontró una falla en el cuadro. La puerta no tenía cerradura. Y fue a preguntar al artista: “¡Su puerta no tiene cerradura! ¿Cómo se hace para abrirla?“ El pintor tomo su Biblia, buscó un versículo y le pidió al observador que lo leyera |
|
Debes estar registrado para responder a este foro.


