› Foros › SOLIDARIDAD › EL LLAMADO DEL ANGEL
Este foro contiene 9,318 respuestas, tiene 106 mensajes y lo actualizó
Tu Angel hace 8 años, 6 meses.
| Autor | Mensajes |
|---|---|
| Autor | Mensajes |
PARA TIsaidNecesito escribir mil poemas Necesito ser bueno en ello Necesito las palabras Porque tu amor necesito |
|
PARA TIsaidUna lagrima un sentimiento donde estan tus ojos? dejame verte un dulce susurro que dice |
|
PARA TIsaidNo se dejó llevar por esta influencia enseguida, mas su amor por Dickey había suavizado su corazón y la semilla había caído en buena tierra. Dixon era honrado y no dejaba de ver que el argumento que había usado para ganar a Dickey se levantaba en su contra al negar el derecho de aquellas manos cicatrizadas y heridas por él. Y cuando consideró la gratitud ardiente que manifestaba aquella criatura por la salvación que su padre adoptivo le había deparado, Dixon se sintió pequeño al lado del muchacho. Con el tiempo el corazón de Dixon se tornó como el de un niño. Al leer la Biblia, encontró que así como Dickey le pertenecía, él también era de Aquel Salvador, Jesucristo, que había sido herido por sus trasgresiones, y le dio su espíritu, alma y cuerpo por aquellas manos horadadas por él. |
|
PARA TIsaidPorque es una historia que no creo Oh, pero no es nada, urgió Dickey; tú no crees la historia de Jack el matagigantes y sin embargo es una de mis favoritas. Cuéntame la historia del cuadro por favor, papá. Así pues, Dixon le relató la historia, y a él le gustó mucho Es como tú y yo, papá, dijo el muchacho. Cuando los Lovatt querían adoptarme tú les enseñaste la mano. Quizás cuando Tomás vio las cicatrices en las manos del Buen Hombre sintió que le pertenecía.Probablemente contestó Dixon. El Buen Hombre se veía tan triste, q creo que se entristeció porque Tomás no creía. Que malo fue, ¿verdad?, después de que el Buen hombre había muerto por él. Dixon no contestó nada y Dickey continuó: Hubiera sido yo muy malo si hubiera actuado así, cuando me contaron de ti y del fuego y dijera que no creía que lo hubieras hecho; ¿verdad papá? Basta, no quiero pensar más de esa historia, hijoPero Tomás amó al Buen Hombre después así como te amo yo a ti. Cuando veo tu pobre mano, te quiero más que nada en este mundo.Ya cansado, Dickey se durmió. Pero el descanso de su padre no fue bueno, pues no podía dormir pensando en el cuadro que había visto y en aquel semblante triste que le miraba desde la pared. Soñó con Lovatt y consigo mismo cuando discutían por el niño. Cuando enseñó la mano cicatrizada el muchacho le huía. Un sentido amargo de injusticia suavizaba su corazón |
|
PARA TIsaidmomentos en la sala, nublándose los ojos de algunos. Había algo en aquella mano cicatrizada que apelaba al sentido de justicia. Tenía el derecho sobre el muchacho porque había sufrido por él. Cuando vino la votación, la mayoría voto a favor de William Dixon. Así comenzó una nueva era para Dixon Dickey. No echó de menos el cuidado de una madre, porque William era padre y madre para el huerfanito, derramando sobre la criatura que había salvado toda la ternura encerrada sobre su naturaleza. Dickey era un muchacho diestro y pronto respondió a la preparación de su benefactor. Le adoraba con todo el fervor de su corazoncito. Recordaba cómo “papaíto” lo había rescatado del incendio y cómo lo reclamaba por causa de la mano tan terriblemente quemada por su amor. Se conmovía hasta las lágrimas y besaba la mano cicatrizada por su causa. Cierto verano hubo una exhibición de cuadros en el pueblo y Dixon llevó a Dickey a verlos. El muchacho estaba muy interesado en los cuadros e historias que el papaíto le contaba acerca de ellos. La pintura que más le impresionó fue una en la que el Señor reprueba a Tomás, al pie de la cual se leían estas palabras: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos.(Juan 20,27). Dickey, ya en la casa, recordó las palabras de ese cuadro y dijo: Por favor, papá, cuéntame la historia de ese cuadro ¡No, esa historia no! ¿Porqué esa no papá?”. |
|
PARA TIsaidpues él y su esposa ansiaban un niño, ya que habían perdido el suyo. |
|
PARA TIsaidWillian Dixon era un infiel. No creía en la existencia de Dios. Y aún si Dios existiera, no le perdonaría por haberle quitado a su esposa a los dos años de casados. Su niñito también había muerto. Esto le hacía sentirse miserable y desamparado. Diez años después de la muerte de la esposa de Dixon, sucedió un incidente conmovedor en la aldea de Brackenthwaite. La casa de la anciana Peggy Winslow se incendió completamente. Sacaron a la pobre anciana con vida, aunque sofocada por el humo. Los presentes se horrorizaron al oír el grito lastimoso de una criatura. Era el pequeño Dickey Winslow, huérfano y nieto de la anciana Peggy. Las llamas le despertaron y se asomó a la ventana del último piso. La gente estaba muy afligida, porque sabían lo que podía pasarle a la criatura, ya que no había remedio, pues la escalera se había derrumbado. De repente, William Dixon corrió a la casa, subió por un tubo de hierro y tomó al niño tembloroso en sus brazos. Bajó con el con el brazo derecho, sosteniéndose con el izquierdo y puso pie a tierra entre los aplausos de los presentes exactamente al caerse la pared. Dickey no se lastimó, pero la mano de Dixon se sostuvo al descender por el tubo candente y sufrió una quemadura espantosa. Al final sanó pero le dejó una cicatriz que le acompañaría hasta la sepultura. La pobre anciana Peggy nunca se recobró del susto y murió poco después. El problema era qué hacer con Dickey. James Lovatt, persona muy respetable, pidió que le dejaran adoptarle, |
|
PARA TIsaidAlgo parecido sucede con los seres humanos. Cuando en un grupo (ya sea empresa, hogar, amigos, colegio, familia, etc.), las personas buscan a menudo defectos en los demás, la situación se vuelve tensa y negativa. En cambio, al tratar con sinceridad de percibir los puntos fuertes de los demás, florecen los mejores logros. Es muy fácil encontrar defectos, cualquier tonto puede hacerlo, pero encontrar cualidades, eso es lo que vale. |
|
PARA TIsaidCuando la carpintería quedó nuevamente sola,se reanudó la deliberación, fue entonces cuando tomo la palabra el serrucho y dijo: Señores ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades, y eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos en nuestros puntos malos y concentrémonos en nuestros puntos buenos. |
|
PARA TIsaidCuentan que una vez en una pequeña carpintería hubo una extraña asamblea, fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? Hacía demasiado ruido y además se pasaba todo el tiempo golpeando a los demás. El martillo aceptó su culpa pero pidió que también fuera expulsado el tornillo, pues había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija, pues era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás. La lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado también el metro, que siempre estaba midiendo a los demás según su medida como si fuera el único perfecto. En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo, utilizó el martillo, el tornillo, la lija y el metro, y finalmente la tosca madera inicial se convirtió en un hermoso juego de ajedrez. |
|
PARA TIsaidy sintió que las lágrimas corrían por sus mejillas, y en su corazón repetía la plegaria de Jim: Señor, sólo vengo para contarte lo feliz que me haces cuando me perdonas mis pecados; no sé muy bien rezar, pero pienso en Tí todos los días, así que, Jesús, éste soy yo a tu lado. Un tiempo después, el sacerdote notó que el viejo Jim no había venido. Los días siguieron pasando sin que Jim volviese para rezar, por lo que comenzó a preocuparse, hasta que un día fue a la fábrica a preguntar por él. Allí le dijeron que el estaba enfermo, que pese a que los médicos estaban muy preocupados por su estado de salud, todavía creían que podía sobrevivir. La semana que Jim estuvo en el hospital sonreía todo el tiempo y su alegría era contagiosa. La enfermera no podía entender por qué Jim estaba tan feliz, ya que nunca había recibido visitas, ni flores, ni tarjetas. El sacerdote se acercó al lecho, y Jim le dijo: “La enfermera piensa que nadie viene a visitarme, pero no sabe que todos los días, desde que llegue aquí, a mediodía, un querido amigo mío viene, se sienta aquí en la cama, me agarra de las manos, se inclina sobre mí y me dice: Sólo vine para decirte, Jim, lo feliz que soy con tu amistad y perdonando tus pecados. Siempre me gustó oír tus plegarias, y pienso en ti cada día. Así que, Jim, éste es Jesús a tu lado |
|
PARA TIsaidUn sacerdote estaba en su parroquia Iglesia al mediodía, y al pasar por junto al altar decidió quedarse cerca para ver quién había venido a rezar. En ese momento se abrió la puerta, y el sacerdote frunció el entrecejo al ver a un hombre acercándose por el pasillo. El hombre estaba sin afeitarse desde hace varios días, vestía una camisa rasgada, tenía el abrigo gastado cuyos bordes se habían comenzado a deshilachar. El hombre se arrodilló, inclinó la cabeza, estuvo así un momento y luego se levantó y se fue. Durante los siguientes días el mismo hombre, siempre al mediodía, entraba en la Iglesia cargando con una maleta, se arrodillaba brevemente y luego volvía a salir. El sacerdote, un poco temeroso, empezó a sospechar que se tratase de un ladrón, por lo que un día se puso en la puerta de la iglesia y cuando el hombre se disponía a salir le pregunto: “¿Que haces aquí?”. El hombre dijo que trabajaba cerca y tenía media hora libre para el almuerzo y aprovechaba ese momento para rezar. “Sólo me quedo unos instantes, sabe, porque la fábrica queda un poco lejos, así que solo me arrodillo y digo: Señor, sólo vengo para contarte lo feliz que me haces cuando me perdonas mis pecados; no sé muy bien rezar, pero pienso en Tí todos los días, así que, Jesús, éste es Jim a tu lado”. El sacerdote se conmovió y dijo a Jim que le alegraba mucho eso y que era bienvenido en la iglesia siempre que quisiera. El sacerdote se arrodilló ante el altar, emocionado, |
|
coyasaidCuando te levantabas esta mañana, te observaba y esperaba que me hablaras, aunque fuera unas cuantas palabras, preguntando mi opinion o agradeciéndome por algo bueno que te haya sucedido ayer. Pero note que estabas muy ocupado buscando la ropa adecuada para ponerte e ir al trabajo. Seguí esperando de nuevo. Mientras corrias por la casa arreglandote, supe que habria unos cuantos minutos para que te detuvieras y me dijeras Hola !!!, pero estabas demasiado ocupado(a). |
|
coyasaidLo que es necesario tener en el Botiquín de Primeros Auxilios: Palillo, liga, curita, lápiz, borrador, chicle, un chocolate Kiss y una bolsa de té instantáneo. ¿Para qué? Veamos: Palillo: Liga: Curita: Lápiz: Borrador: Chicle: Un chocolate Kiss: Bolsa de té: (Autor Desconocido) |
|
coyasaidPODRÁ NUBLARSE EL SOL ETERNAMENTE; (Gustavo Adolfo Bécquer |
|
Debes estar registrado para responder a este foro.


