La sombra de un lechuzo tarambana,
De un sayón con hechuras de bolero:
El vacuo ayer dará un mañana huero.
Como la náusea de un borracho ahíto
De vino malo, un rojo sol corona
De heces turbias las cumbres de granito;
Hay un mañana estomagante escrito
En la tarde pragmática y dulzona.
Mas otra España nace,
La España del cincel y de la maza,
Con esa eterna juventud que se hace
Del pasado macizo de la raza.
Una España implacable y redentora,
España que alborea
Con un hacha en la mano vengadora,
España de la rabia y de la idea.
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Cuando lees a poetas que te recomiendan,de alguna manera deja de leer los habituales.Curiosamente,cuando vuelves a leer a los”habituales”,me ocurre que descubro nuevos poemas,nuevos o que en su momento que los lei,no terminaron de gustarme,eso me ocurrio hoy con este que les comparto,a quien guste de la poesia.
El amor y la sierra
Cabalgaba por agria serranía,
Una tarde, entre roca cenicienta.
El plomizo balón de la tormenta
De monte en monte rebotar se oía.
Súbito, al vivo resplandor del rayo,
Se encabritó, bajo de un alto pino,
Al borde de la peña, su caballo.
A dura rienda le tornó al camino.
Y hubo visto la nube desgarrada,
Y, dentro, la afilada crestería
De otra sierra más tenue y levantada.
-Relámpago de piedra parecía-.
¿Y vio el rostro de Dios? Vio el de su amada.
Gritó: “¡Morir en esta sierra fría!”
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RUBEN DARIO
¿Cómo decía usted, amigo mío?
¿Cómo decía usted, amigo mío?
¿Qué el amor es un río? No es extraño.
Es ciertamente un río
Que, uniéndose al confluente del desvío,
Va a perderse en el mar del desengaño.
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A MURCIA
Que no me muera yo sin que lo cuente.
Que el cielo que en tu río se refleja
alumbre tu ciudad caduca y vieja
con nimbo de laurel sobre su frente.
La larva de tu espíritu durmiente
rompa la garra de tu costra aneja
y se haga mariposa o se haga abeja
dando vida y dulzores al ambiente.
Que en las urnas calientes de tus labios
guardes los corazones de tus sabios
más que por majestad, por sus ideas.
Y sólo el brillo de tu cielo borre
subiendo a las alturas de tu torre
el humo de infinitas chimeneas.
(El aroma del arca)
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Conozco algo de Lorca,de mis tiempos de comercial,conoci esa torre,cuyo campanario se ha venido abajo y conozco a sus habitantes,dentro de lo que me permitia mi trabajo;son personas,luchadoras al cien por cien,amables,agradables y sobre todo honestas y fiables.Mis visitas de trabajo a esta localidad eran deseables,por lo ya comentado,eran como,pasar una semana entre amigos.Gobierno central y Autonomo deberian coger los poderes que tienen y restaurar Lorca lo mas rapido posible,cueste lo que cueste,!somos Europeos! ¿no?,pues eso,sin demora,que España esta siempre dispuesta a ayudar,ahora una de sus provincias nesecita ayuda.
Siento muchisimo lo sucedido y mis mas sentido pesame a los familiares de los fallecidos y a los heridos,desearles se restablezcan lo mas pronto posible.
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SAN RAFAEL (SIERRA DE GUADARRAMA)
Zarza florida
Rosal sin vida.
Salí de mi casa, amante,
por ir al campo a buscarte.
Y en una zarza florida
hallé la cinta prendida,
de tu delantal, mi vida.
Hallé tu cinta prendida,
y más allá, mi querida,
te encontré muy mal herida
bajo del rosal, mi vida.
Zarza florida
Rosal sin vida.
Bajo del rosal sin vida.
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Me gustaria que en este espacio,cuando en opiniones,aparezca la cantidad de 500,fuese,con un poema de Campoamor,un pequeño poema,pero que no por ser pequeño deje de ser PRECIOSO.
Los dos miedos
I
Al comenzar la noche de aquel día,
Ella, lejos de mí,
“¿Por qué te acercas tanto? -me decía-,
¡Tengo miedo de ti!”.
II
Y, después que la noche hubo pasado,
Dijo, cerca de mí:
“¿Por qué te alejas tanto de mi lado?
¡Tengo miedo sin ti!”.
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Uno no escoge
Uno no escoge el país donde nace;
Pero ama el país donde ha nacido.
Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
Pero debe dejar huella de su tiempo.
Nadie puede evadir su responsabilidad.
Nadie puede taparse los ojos, los oídos,
Enmudecer y cortarse las manos.
Todos tenemos un deber de amor que cumplir,
Una historia que nacer
Una meta que alcanzar.
No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
En que nacerá y crecerá
La semilla que trajimos con nosotros.
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Rafael Alberti como buen gaditano y amante del mar,supongo que gustara de sentarse a ver esos amaneceres interminables de su tacita de plata que es Cadiz,de sus preciosos atardeceres,sentado,como yo digo,en esa playa de la Victoria;se tuvo que ir de su tierra,pero en su corazon llevo esos aires de libertad,con sabor a mar.
Gimiendo por ver el mar,
un marinerito en tierra
iza al aire este lamento:
¡Ay mi blusa marinera!
Siempre me la inflaba el viento
al divisar la escollera.
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Apenas leia a Rafael Alberti,en mis tiempos de empezar a gustar de poesias,ya con el tiempo y a mis años,empece a,leerlo un poco mas,quizas porque nunca entendi el poema que nombra las gaviotas,quizas,tampoco entendia bien su poema del Mar,la Mar.Hoy afortunadamente,dispongo de mas tiempo,mas tiempo para para leer a Alberti y otros tantos mas que para mi eran desconocidos.Os dejo con un poema de Alberti.
EL ÁNGEL AVARO
Gentes de las esquinas
de pueblos y naciones que no están en el mapa
comentaban.
—Ese hombre está muerto
y no lo sabe.
Quiere asaltar la banca,
robar nubes, estrellas, cometas de oro,
comprar lo más difícil:
el cielo:
Y ese hombre está muerto.
Temblores subterráneos le sacuden la frente.
Tumbos de tierra desprendida,
ecos desvariados,
sones confusos de piquetas y azadas,
los oídos.
Los ojos,
luces de acetileno,
húmedas, áureas galerías.
El corazón,
explosiones de piedras, júbilos, dinamita.
Sueña con las minas.
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CUBA DENTRO DE UN PIANO
Cuando mi madre llevaba un sorbete de fresa por sombrero
y el humo de los barcos aun era humo de habanero.
Mulata vuelta bajera.
Cádiz se adormecía entre fandangos y habaneras
y un lorito al piano quería hacer de tenor.
Dime dónde está la flor que el hombre tanto venera.
Mi tío Antonio volvía con su aire de insurrecto.
La Cabaña y el Príncipe sonaban por los patios del Puerto.
(Ya no brilla la Perla azul del mar de las Antillas.
Ya se apagó, se nos ha muerto).
Me encontré con la bella Trinidad.
Cuba se había perdido y ahora era verdad.
Era verdad, no era mentira.
Un cañonero huido llegó cantándolo en guajiras.
La Habana ya se perdió. Tuvo la culpa el
dinero…
Calló, cayó el cañonero.
Pero después, pero ¡ah! después…
fue cuando al SÍ lo hicieron YES.
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Cuando se habla de Luna llena,creo que a todos se nos viene a la memoria bonitos recuerdos,ya sea en la ciudad,en el campo,o en zonas de playas.Yo,siempre recordare aquel atardecer del mes de Agosto,años 80,sentado en la arena,como aparecia por el horizonte,la luna,la Luna llena de Agosto,que para mi,sera siempre la mas bonita.
Noche blanca en que el agua cristalina
duerme queda en su lecho de laguna
sobre la cual redonda llena luna
que ejército de estrellas encamina
vela, y se espeja una redonda encina
en el espejo sin rizada alguna;
noche blanca en que el agua hace de cuna
de la más alta y más honda doctrina.
Es un rasgón del cielo que abrazado
tiene en sus brazos la Naturaleza;
es un rasgón del cielo que ha posado
y en el silencio de la noche reza
la oración del amante resignado
sólo al amor, que es su única riqueza.
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Hay ojos que miran, -hay ojos que sueñan,
hay ojos que llaman, -hay ojos que esperan,
hay ojos que ríen -risa placentera,
hay ojos que lloran -con llanto de pena,
unos hacia adentro -otros hacia fuera.
Son como las flores -que cría la tierra.
Mas tus ojos verdes, -mi eterna Teresa,
los que están haciendo -tu mano de hierba,
me miran, me sueñan, -me llaman, me esperan,
me ríen rientes -risa placentera,
me lloran llorosos -con llanto de pena,
desde tierra adentro, -desde tierra afuera.
En tus ojos nazco, -tus ojos me crean,
vivo yo en tus ojos -el sol de mi esfera,
en tus ojos muero, -mi casa y vereda,
tus ojos mi tumba, -tus ojos mi tierra.
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La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
“Fuí a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad.”
Y el rey clama: “¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!
El Señor se va a enojar.”
Y dice ella: “No hubo intento;
yo me fuí no sé por qué;
por las olas y en el viento
fuí a la estrella y la corté.”
Y el papá dice enojado:
“Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver.”
La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.
Y así dice: “En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí.”
Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.
La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.
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Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.
Éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.
Una tarde la princesa
vió una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.
Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.
Pues se fué la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.
Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.
Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.
Y el rey dijo: “¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?”
sigue
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