Aquello es gloria pura,
que Dios envía…
Vamos…¡la borrachera
de la alegría¡
To se ríe: las flores,
la tierra, er viento…
¡hasta el cielo parece
que está contento¡….
que el cielo en estas tardes
dice a Sevilla:
¡Buen jardinillo tienes¡…
¡Anda, chiquilla¡…
Dios mismo es quien t’ha dao
tu pañolón…
¡Vaya si estás serrana
con el mantón¡
¿Y usté no ha estao nunca
en er parque aquel?
Pues usté no sabe
lo que es un vergel…
No, señó:
No lo sabe usté,
¡Se lo digo yo¡
…..(*,*)…..
Como bien vera,
buen amigo mio,
esta maravilla de mi no a salio,
que e mucha la gracia
que hay que tener
para esta maravilla saber componer,
Que disfrute mucho
de sus vacaciones
y en este humilde foro
le esperamos a usted.
¿Qué tendrá mi tierra
(yo me jago cruces),
que hasta a los franceses
los vuelve andaluces?…
¿Qué dirá el gabacho
cuando vaya al Boá?…
Esto es cualquier cosa…
Pa jardín…,¡allá¡
El querrá de fijo,
si se va a París,
jacer otro parque
como el hizo allí,
y no va a salirle…
¡Qué le va a salir,
si el sol de su tierra
parece un candil
y a las hembras dicen
Madán por gachí¡…
Que venga primero,
si quiere lucir,
a aprender el Sena
del Guadalquiví.
Los claveles del parque
de mi Sevilla
se suben ellos solos
a la mantilla.
Con las que en mayo nacen
en su lindero
hay pa cubrir de rosas
el mundo entero.
Ca naranjillo tiene
diez ruiseñores,
y es aquello una orgía
de luz y flores,
cuando entre los rosales
que besa el río
pasa dándoles celos
el mujerío.
¡Ay, Jesú, qué cosa¡…
Como pa er regalo
de una reina mora
o pa que los ángeles
tuviesen alfombra…
Un mantón de Manila
con mil bordaos,
donde los pajarillos
no son pintaos,
sino de veras…
¡Hay ruiseñó que canta
por peteneras¡
un mantón que deslumbra
con sus reflejos,
donde las rosas nacen
entre azulejos,
y por hermosas,
también corren las fuentes
sobre las rosas.
¿Quién bordó ese pañuelo de pedrería?
El sol, el sol bendito
de Andalucía…
Pañuelo moro
al que dio por flecos
sus rayos de oro.
En fin, que ése es un parque
neto, serrano,
andaluz, con hechuras,
juncal, gitano…,
¡la maravilla¡
¡El pañolón de flores
de mi Sevilla¡
Pos…misté una cosa
que no va a creé:
Ese jardinillo
lo jiso un francé.
EL PARQUE DE MARÍA LUISA (J.Antonio Cavestany)
( Andalucía en Poesía )
Escuche usté, amigo:
¿Ha estao usté en Sevilla?
¿Ha visto usté el parque
de María Luisa?
¿Qué no lo conoce?
¿Qué no ha estao usté allí?
Pues…, usté no sabe
lo que es un jardín.
No, señó;
No lo sabe usté,
se lo digo yo.
El parque – el paraíso. Está en la orilla
del río más juncal y más cañí
que hizo Dios, pa lucirse haciendo ríos…
¡El Guadarquiví¡…
el río de la gracia y del salero,
que en eso da lecciones hasta el mar,
porque el mar es más grande, tié más agua…
pero menos sal.
Un cachito e tierra
e un cachito e gloria
se puso a echá flores,
se puso a echá rosas,
claveles y azahares,
y nardos y aromas
(¡vamos que las plantas
se volvieron locas¡),
y salió aquel parque…
Un cielo azul de estrellas
brillando en la inmensidad;
un pájaro enamorado
cantando en el florestal;
por ambiente los aromas
del jardín y el azahar;
junto a nosotros el agua
brotando del manantial
nuestros corazones cerca,
nuestros labios mucho más,
tú levantándote al cielo
y yo siguiéndote allá,
ese es el amor mi vida,
¡Esa es la felicidad!…
Cruza con las mismas alas
los mundos de lo ideal;
apurar todos los goces,
y todo el bien apurar;
de lo sueños y la dicha
volver a la realidad,
despertando entre las flores
de un césped primaveral;
los dos mirándonos mucho,
los dos besándonos más,
ese es el amor, mi vida,
¡Esa es la felicidad..
Vientos del pueblo me llevan
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.
No soy un de pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?
Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.
Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.
Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.
Miguel Hernandez
Saludos
Viendo 15 publicaciones - del 496 al 510 (de un total de 927)