Bajo qué ramas, di, bajo qué ramas
de verde olvido y corazón morado
la roja danza muerde tus talones
y te estrechan amantes amarillos.
Desde qué repentina lontananza
giras, me nombras, saltas entre el aire,
mientras yo permanezco absorto en sueños
aún dormida creyéndote en mi alcoba.
Qué plateada tristeza te reviste,
si alegre hasta tu alegre voz acudo,
los pies descalzos, para entrelazarme
sal paso de tu danza apresurada.
Dónde te vas cuando te vas y lloran
las colinas, a solas con tu nombre
para siempre, hasta oír al lado mío
tu voz que me pregunta a quién aguardo.
Antonio Gala
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Me alegra que tengas la oportunidad de estar intercalando cosas tan bellas como el mar y la montaña. Pásalo bien, yo entraré cuando pueda. Besos…Isabel.-
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Y de nuevo me marcho de viaje. Vuelvo a cambiar el mar por la montaña. Vuelvo a Valencia, a ese pueblo entrañable ahora vestido de gala para celebrar su fiesta Mayor.
En cuanto sea posible y las musas lo permitan, aquí estaré de nuevo con mis tontos poemas.
Besos!!
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Lo mismo que a la noche sigue el día
preludio de tormenta es vendaval
igual las ilusiones se fulminan
como si fueran hechas de frágil cristal
Los días ya se acortan lentamente
sin prisas el verano marchará
Se intuye aproximarse poco a poco
muy lentamente la frescura otoñal
que sin lugar a dudas como siempre
dará paso a otro invierno de frialdad.
Los ocres y dorados del otoño
aguardan impacientes por mostrar
su esplendidez de polícroma beldad.
Quisiera que este otoño me trajera
dorados sueños que sean realidad
trenzados de alegrías y esperanzas
exentos de mentira y falsedad.
Igual que un árbol
desnudo de sus hojas
el alma, a veces conviene desnudar
guardar lo bueno para que fructifique
tener muy claro lo que hay que desechar.
Marcarse sin temor la buena senda
aquella que conduce a la felicidad.
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Qué bellas palabras amiga!! Gracias por llenar de belleza y sabiduría este rinconcito.
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En su abrazo yo abrazaba todas las rosas:
las rosas de la piedra y las del sueño,
las rosas del torrente y las del vino,
las furibundas rosas cinceladas
sobre el cráneo del sol, en ajetreo continuo;
las de apretada nieve, rosas, con que ciño
mi frente en un círculo de llamas;
y las implacables que coronan
la espina de la rosa;
las que disgrega el éxtasis en torno
a los banquetes del amor, y las que llueven
ceniza y agonía
sobre la faz del moribundo;
las rosas del poema y las del humo,
las rosas del rosario y las del tigre,
las invisibles rosas de mi sangre y las azules
que hará brotar mi muerte,
mi terraza barrida y la brisa de las rosas
entrando por los balaustres de la tarde;
las rosas que treparon la escalera,
y la que se prendió a la cerradura
al él cerrar la puerta;
las rosas de su sexo y de su pie
restañadas y aún tibias sobre el lienzo
alimenticio y lechal de la mañana,
las rosas del que llegó y aún no se ha ido;
en sus brazos yo las abrazaba:
la lacerante rosa aún no podada
que balancea su olvido sobre el tallo;
y la incomparable que perdura
en todo lo que fua, o pudo no haber sido;
la rosa desnuda de la rosa.
ROSARIO FERRÉ
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Donde dice suños, evidentemente debía decir sueños. Jajaja!! Perdón!!
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Silencio helado de la noche oscura
las palabras huyen sin pronunciarse
absurdamente temerosas de su sonoridad
se diluyen en la nada antes de nacer
quedándo inertes en un pensamiento estéril
vacío e inútil como un campo yermo.
Obstinada e inútil mutilación del verbo
que pugna incontenible por nacer
porque los límites de la expresión
obedecen tan solo a tu pensamiento,
a tus sentimientos y a tu mente.
No temas nunca a expresarte en libertad
porque solo así podrás ser tu mismo.
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Gracias Isabel por tu visita siempre grata. Tienes razón, para que preocuparse del pasado si ya no hay vuelta atrás, ni del futuro que siempre tiene ese punto de misterio casi imposible de predecir. Lo que importa es saber vivir el presente de la mejor manera posible. Un gran abrazo!!
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¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.
¿Mi gente?
Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?
Luis Cernuda
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Presente
Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo.
Proverbio árabe
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Escuchas bien las silenciosas notas
eternas notas de una noche oscura
de azules hondos en añil trenzados
eternas notas que susurra el viento
con suave voz de ingenio inusitado.
Deleita musa con tu voz mi noche
llenándome de olvido con tu lira
tañe las notas de dulces melodías
acompaña la noche hasta que nazca el día.
Túnica lapislázuli viste tu candidez
la melena dorada etérea como la brisa misma
relumbra al viento ondeada de luz
mientras tu arco acaricia un violin de sueños
esparciendo en el alma sutiles sensaciones
que hacen volar al espíritu inquieto
ávido de belleza pura y de plumas aladas.
capaz de relegar a olvido las penas enraizadas
pesadumbre del alma apenas confesadas
punzantes como espinas de sangrantes rubies.
Transporta musa mi alma a tus bellas tonadas
apaga el llanto para trocarlo en lluvia generosa.
Desata la locura genial y creadora.
Conten la furia y la ira incontrolada
reparte partituras de notas de nostalgias
de recuerdos sublimes, de sueños y esperanzas
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Junto a la orilla del mar
volaba una gaviota
planeando sin cesar
todas sus fuerzas agota
en su incesante volar.
Muy pronto otras aparecen
frenética actividad
sonido que complementa
a las olas al chocar
contra las rocas lejanas
de un puerto sin tempestad.
Sentada en la blanca arena
se descubre una silueta
la cabeza en sus rodillas
puede ser madre, hija o nieta
a sus piernas abrazados
sus brazos que se entrelazan
parece que está pensando
en el hoy o en el mañana.
Las olas muy suavemente
sus pies vienen a besar
dejando una blanca estela
de espuma y de olor a sal.
Una brisa refrescante
ya la viene a despertar
jugando con sus cabellos
su vestido hace volar.
Levanta la vista al cielo
mira ese azul celestial
que en una línea a lo lejos
se quiere unir con el mar
de un azul mucho más fuerte
de mayor intensidad
sin rivalidad alguna
complemento sin igual.
El vuelo de las gaviotas
el suave rumor del mar
la brisa que la acaricia
es su bello despertar
deja apartados sus sueños
se baña en la realidad
de la belleza exquisita
que le está brindando el mar.
Inspira profundamente
suspira con levedad
y disfruta como nunca
lo que la vida le da.
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