Nada me has dado y para ti mi vida
deshoja su rosal de desconsuelo,
porque ves estas cosas que yo miro,
las mismas tierras y los mismos cielos,
porque la red de nervios y de venas
que sostiene tu ser y tu belleza
se debe estremecer al beso puro
del sol, del mismo sol que a mi me besa.
Mujer, nada me has dado y sin embargo
a través de tu ser siento las cosas:
estoy alegre de mirar la tierra
en que tu corazón tiembla y reposa.
Me limitan en vano mis sentidos
-dulces flores que se abren en el viento-
porque adivino el pájaro que pasa
y que mojó de azul tu sentimiento.
Y sin embargo no me has dado nada,
no se florecen para mi tus años,
la cascada de cobre de tu risa
no apagará la sed de mis rebaños.
Hostia que no probó tu boca fina,
amador del amado que te llame,
saldré al camino con mi amor al brazo
como un vaso de miel para el que ames.
Ya ves, noche estrellada, canto y copa
en que bebes el agua que yo bebo,
vivo en tu vida, vives en mi vida,
nada me has dado y todo te lo debo.
|
Hoy, viajando en un autobús, vi una hermosa muchacha con cabello de oro, y expresión de alegría; envidié su hermosura. Al bajarse, la vi cojear… tenía solo una pierna, y apoyada en su muleta, sonreía.
PERDÓNAME SEÑOR, CUANDO ME QUEJO. TENGO DOS PIERNAS Y ¡EL MUNDO ES MÍO!
Fui después a comprar unos dulces. Me atendió un muchacho encantador. Hablé con él; parecía tan contento, que aunque se me hubiera hecho tarde, no me hubiera importado, ya que al salir, oí que decía: Gracias por charlar conmigo… es un placer hablar con gente como usted… ya ve, soy ciego…
PERDÓNAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO. YO PUEDO VER Y ¡EL MUNDO ES MIO!
Mas tarde, caminando por la calle, vi a un pequeño de ojos azules, que miraba jugar a otros niños, sin saber que hacer. Me acerqué y le pregunte: Por qué no juegas con ellos? Siguió mirando hacia adelante sin decir una palabra: entonces comprendí que no escuchaba.
PERDONAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO. YO PUEDO ESCUCHAR Y EL MUNDO ES MIO!
Tengo piernas para ir a donde quiero.
Ojos para ver los colores del amanecer y el atardecer.
Oídos para escuchar las cosas que me dicen. Tengo salud…lo tengo TODO !.
PERDONAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO. LO TENGO TODO Y EL MUNDO ES MIO!
NO LE DIGAS A DIOS CUAN GRANDE ES TU PROBLEMA. DILE A TU PROBLEMA CUAN GRANDE ES DIOS!
|
Es que la felicidad no se descubre al encontrar a la
persona apropiada sino en ser la persona adecuada. La
felicidad no esta en encontrar a quien te haga feliz sino
en aprender a traer felicidad a los que te rodean.
La felicidad la encuentra la persona que aprende a vivir
sabiamente. Establece relaciones saludables, pone
límites, acepta lo bueno y rechaza lo cuestionable. Es
feliz quien se acerca a las personas sin sospecha pero
con prudencia y se aleja de quienes le hacen daño, sin
maltratar pero con inteligencia. La felicidad la
encuentra quien aprende a usar las cosas y no a las
personas, quien no abusa ni permite el abuso. No es feliz
quien nunca recibe heridas sino quien sabe como evitarlas
y cuando es imposible, sabe como curarlas. No es feliz
quien nunca tiene problemas o todo tiene resuelto, sino
quien cuando estos llegan los enfrenta sabiamente y
cuando no puede busca ayuda inmediatamente.
Le ruego, por su propio bien que deje de buscar la
felicidad en las cosas, personas o circunstancias que le
están rodeando y comience a cambiar desde su interior las
actitudes que le están afectando
|
ARRIESGARSE
Aunque reír es arriesgarse a parecer un tonto …
Aunque llorar es arriesgarse a parecer sentimental…
Aunque acercarse a alguien es arriesgarse a involucrarse…
Aunque mostrar tus sentimientos es arriesgar tu yo interior…
Aunque exponer tus ideas o tus sueños a una multitud es arriesgarse a perderlos…
Aunque amar es arriesgarse a no ser amado de la misma manera…
Aunque vivir es arriesgarse a morir…
Aunque desear es arriesgarse a ser defraudado…
Aunque intentar es arriesgarse a fallar…
A pesar de todo, debes arriesgarte.
Debes correr los riesgos simplemente porque el más grande de los peligros de la vida es no arriesgarse.
Las personas que no arriesgan nada o nunca tienen nada, no hacen nada.
Tal vez podrán evitar el sufrimiento y la tristeza, pero no logran
aprender, sentir, cambiar, crecer o vivir.
Prisioneros de sus temores,
son esclavos que han renunciado a su libertad,
pues sólo cuando una persona se arriesga, es libre.
Los pesimistas se quejan del viento;
los optimistas esperan confiadamente
que los vientos cambien de dirección
y los realistas, ajustan sus velas en la dirección correcta.
Arriésgate…
Es cierto, que puedes perder?
¿Pero has pensado en lo que puedes ganar?
|
Ya brilla la aurora fantástica, incierta,
velada en su manto de rico tisú.
¿Por qué, niña hermosa, no se abre tu puerta?
¿Por qué cuando el alba las flores despierta
durmiendo estás tú?
Llamando a tu puerta, diciendo está el día:
“Yo soy la esperanza que ahuyenta el dolor”.
El ave te dice: “Yo soy la armonía”.
Y yo, suspirando, te digo: “Alma mía,
yo soy el amor”.
|
¡Nunca insultéis a la mujer caída!
Nadie sabe qué peso la agobió,
ni cuántas luchas soportó en la vida,
¡hasta que al fin cayó!
¿Quién no ha visto mujeres sin aliento
asirse con afán a la virtud,
y resistir del vicio el duro viento
con serena actitud?
Gota de agua pendiente de una rama
que el viento agita y hace estremecer;
¡perla que el cáliz de la flor derrama,
y que es lodo al caer!
Pero aún puede la gota peregrina
su perdida pureza recobrar,
y resurgir del polvo, cristalina,
y ante la luz brillar.
Dejad amar a la mujer caída,
dejad al polvo su vital calor,
porque todo recobra nueva vida
con la luz y el amor.
|
Al oír tu dulce acento
me subyuga la emoción,
y en un mudo arrobamiento
se arrodilla el pensamiento
y palpita el corazón…
Al oír tu dulce acento.
Canta, virgen, yo lo imploro;
que tu voz angelical
semeja el rumor sonoro
de leve lluvia de oro
sobre campo de cristal.
Canta, virgen, yo lo imploro:
es de alondra tu garganta,
¡Canta!
¡Qué vagas melancolías
hay en tu voz! Bien se ve
que son amargos tus días.
Huyeron las alegrías,
tu corazón presa fue
de vagas melancolías.
¡Por piedad! ¡No cantes ya,
que tu voz al alma hiere!
Nuestro amor, ¿en dónde está?
Ya se fue…, todo se va…
Ya murió…, todo se muere…
Por piedad, no cantes ya,
que la pena me avasalla…
¡Calla!
|
ESPERABA LOS DIAS Y…. ESPERABA
QUE LA NOCHE PASARA CALLADA
QUE EL ALBA ME TRAJERA
ENVUELTA EN SUS GUIRNALDAS
ENTRE RAYOS DE SOLES
ENTRE EFLUBIOS DE PLATA
RECUERDOS DE OTROS DIAS
DE LAS COSAS PASADAS
RECORDAR COMO ERAN
AQUELLAS TARDES CALIDAS
QUE EN LA PLAZA DEL PUEBLO
LOS MUSICOS TOCABAN
Y EN EL CENTRO ENTRE RISAS
LOS JOVENES BAILABAN
RECORDAR EN LAS FIESTAS
LAS CALLES SE LLENABAN
DE MOZOS Y DE MOZAS
QUE JUNTOS PASEABAN
Y ALLA… ESTABA “ EL TIO VIVO “
Y EL PUESTO DE LA HORCHATA
Y ALLÁ EL DE LOS TURRONES….
Y CON CADENCIA DULCE
SUAVEMENTE LAS ANDAS
DE JESUS SE MECIAN
Y EN LA CALLE AVANZABAN.
Y CON SU CRUZ, EL CRISTO
BENDICIONES HECHABA
A TODO AQUEL GENTIO
QUE TRAS ÉL CAMINABA.
|
Nada turbe,
Nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
|
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
bondad inmensa;
pero no hay amor fino
sin la paciencia.
Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
todo lo alcanza.
Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios tu tesoro
nada te falta.
Id, pues, bienes del mundo;
id dichas vanas;
aunque todo lo pierda,
sólo Dios basta.
|
MUY QUERIDO TIKAL, EN TODOS TUS APORTES A MI FORO YO TE DIRIA MIL VECES GRACIAS, PERO ESO SERIA UNA REPETICION CONSTANTE DE AGRADECIMIENTOS, COSA QUE ENTRE NOSOTROS VEO UN POCO DEPASADA, OTRA COSA ES EN ALGO QUE PRECISAMENTE NECESITE APROBACION O AL CONTRARIO, EN FIN ALGO SOBRE LO ESCRITO., ENTONCES SI.
PERO EN ESTA OCACION HAS DADO CON MI SANTA DE MI DEVOCION ” SANTA TERESITA ” VERDADERAMENTE LA QUIERO MAS QUE A MI VIDA Y TENGO MI HERMANA MONJA, QUE SE LLAMA ASI, GRACIAS POR HABERME MANDADO LO QUE TAN FELIZ ME HA HECHO. ELADIO
|
Sólo con la confianza
Vivo de que he de morir,
Porque muriendo el vivir
Me asegura mi esperanza.
Muerte do el vivir se alcanza,
No te tardes, que te espero,
Que muero porque no muero.
Mira que el amor es fuerte;
Vida, no me seas molesta,
Mira que sólo te resta,
Para ganarte, perderte;
Venga ya la dulce muerte,
Venga el morir muy ligero,
Que muero porque no muero.
Aquella vida de arriba,
Que es la vida verdadera,
Hasta que esta vida muera
No se goza estando viva.
Muerte, no seas esquiva;
Viva muriendo primero,
Que muero porque no muero.
Vida, ¿que puedo yo darle
A mi Dios que vive en mí,
Si no es perderte a ti
Para mejor a El gozarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
Pues a El solo es al que quiero.
Que muero porque no muero.
|
Vivo sin vivir en mí
Y tan alta vida espero
Que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí
Después que muero de amor,
Porque vivo en el Señor
Que me quiso para Sí.
Cuando el corazón le di
Puso en él este letrero:
Que muero porque no muero.
Esta divina prisión
Del amor con que yo vivo
Ha hecho a Dios mi cautivo
Y libre mi corazón;
Y causa en mí tal pasión
Ver a Dios mi prisionero,
Que muero porque no muero.
¡Ay, que larga es esta vida,
Qué duros estos destierros,
Esta cárcel y estos hierros
En que el alma esta metida!
Sólo esperar la salida
Me causa dolor tan fiero,
Que muero porque no muero.
iAy, que vida tan amarga
Do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
No lo es la esperanza larga:
Quíteme Dios esta carga
Más pesada que el acero,
Que muero porque no muero.
|
Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.
Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.
Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro el mundo.
Y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.
|
Rodando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.
Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.
Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.
|