A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
A nadie hace daño el vino, si se bebe con tino.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
A nadie le amarga un dulce.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
A ningún cojo se le olvidan las muletas.
A ninguno le huele su mierda sino la ajena.
A no poder, en balde es querer.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
A otra puerta, que ésta no se abre.
A otro perro con ese hueso.
A otro perro más “hambriao”, con ese hueso “pelao”.
A otro viento, otro tiento.
A padre generoso, hijo desperdiciado.
A padre guardador, hijo gastador.
A pájaro muerto, jaula abierta.
A palabras necias oídos sordos.
A palabras vanas, ruido de campanas.
A pan ajeno, navaja propia.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A pan duro, diente agudo.
A pan y cebolleta no es menester trompeta.
A perdiz por barba y caiga quien caiga.
A perro flaco todo se le vuelven pulgas.
A perro que no conozcas, nunca le espantes las moscas.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
A perro viejo, no hay tus tus.
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Era una vez dos borrachos que se acuestan a dormir en una litera, y el borracho que está en la parte de arriba de la litera antes de dormirse comienza a rezar:
Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, la Virgen María, y el Espíritu Santo. En eso se cae la litera y el borracho que está en la parte de abajo dice:
¿Vistes? ¡Eso pasa por estar durmiendo con tanta gente!
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Llega un indio con el jefe y le dice:
-Jefe yo no querer llamarme nube blanca que va enviando mensajes por el aire-
-Y ¿Cómo querer llamarte?-
- FAX
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En el colegio:
-Jaimito, cítame un ejemplo de injusticia.
-Sócrates por decir, solo sé que no se nada, pasó a la posteridad; en cambio yo le dije a Ud. eso mismo el año pasado y me tocó repetir curso.
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¿Como se dice ladrón en Japonés?
Tumekita Mimoto.
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Durante esta noche mágica, podrás realizar estos simples rituales, que te ayudarán a mejorar distintos aspectos de tu vida. Toma nota y practícalos.
Pide un deseo
Materiales: Una vela celeste, una hoja de hiedra común y un pedazo de papel.
El ritual: El 23 de junio, a las 12 de la noche, enciende la vela celeste y coloca debajo de tu almohada una hoja de hiedra común y un papel en el que hayas escrito tu pedido. Al día siguiente quema el papel y entierra las cenizas y la hoja de hiedra en el jardín o en un macetero.
Proteje tu hogar
Materiales: 21 gotas de esencia o aceite de almendras, una cucharada de vinagre, 3 litros de agua y un recipiente grande.
El ritual: El 23 de junio, a las 12 de la noche, mezcla todos los líquidos en el recipiente, revolviéndolos en el sentido inverso de las agujas del reloj. Con esta mezcla, limpia todos los marcos de las puertas, comenzando por las que están más lejos de la entrada principal (ésta es la última que se limpia). Al terminar, da las gracias a San Juan rezando un Padre Nuestro.
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A persona lisonjera no le des oreja.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
A piloto diestro, no hay mar siniestro.
A pobreza, no hay vergüenza.
A poca oferta, buena demanda.
A poco caudal, poca ganancia.
A poco pan, coger primero.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
A primeros de noviembre, tu fuego enciende.
A pueblo muerto, alcalde tuerto.
A qué buscar pan de trastrigo, siendo tan bueno el de trigo.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
A quien ajos come y vino bebe, la víbora no le muerde.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
A quien bien cree, Dios le provee.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
A quien come muchos manjares, no le faltarán enfermedades.
A quien con Dios está, no le abandonará.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
A quien da y perdona, nácele una corona.
A quien dan no escoge, y eran cuchilladas.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
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gil: 1) tonto; 2) novio (en femenino gila). El gil de Carmen es de Nicaragua.
gorrón: (sust.) persona que pretende hacerse pagar por otros, que abusa de los demós (verbo: gorrear).
gringo: (sust.) rubio. El chibolo de María Gracia nació gringo.
guita: (f.) dinero.
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hacer gol: (v.) empreñar, poner encinta a una mujer. Sergio está preocupado porque parece que le ha hecho gol a su jermita. / ¡La chica tan joven y con guagua! Seguro que le hicieron gol en un tono.
hacerse bolas: (v.) confundirse. El taxista se hizo bolas y me llevó a una calle equivocada.
hasta la coronilla/el copete: harto, fastidiado.
helena: (adj.) helado. Particularmente referido a las bebidas. Me tomé un par de chelas bien helenas.
hijo de papi/papá: hijo de gente adinerada, que todo lo tiene gracias a ellos. A aquel hijo de papi le pagaron toda la carrera de administración de empresas y luego le compraron una compañía.
hincha: (invariable en el masculino) seguidor de un equipo de fútbol. Los hinchas del equipo visitante se pusieron violentos cuando su equipo perdió el partido.
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faite: (m.) matón, buscavidas. Individuo que toma actitudes matonescas. (del inglés “fighter” –probablemente lo introdujeron marineros extranjeros en el puerto de Callao). Mañuco andaba de noche por la calle y se topó con dos faites que lo insultaron.
fallo: (m.) cigarrillo, tabaco.
fintero: (adj./sust.) que aparenta algo que no es. En la chamba, el fintero de Sergio la pasa todo el día frente a la computadora jugando y no hace ni michi.
florear: adular, alabar. Las empleadas florearon a su jefa por su nuevo corte de pelo.
fregar: (v.) molestar, fastidiar (adj.: fregón). A estos niños les encanta fregar a los mayores.
frío: (sust./adj.) muerto. Cuando la ambulancia llegó al hospital, el paciente ya estaba frío.
fumón: (sust./adj.) que fuma marihuana. Alberto, no quiero verte otra vez en compañía de esos fumones.
funar: mirar. La mujer estaba allí, funando la película en alemán sin entender nada.
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A la mala venta, mala cuenta. (España)
A la pobreza, no hay vergüenza.
A los nietos de la negra, el dinero los blanquea.
A más oro, menos reposo.
A pobre no lo llaman para cosas buenas.
Al pobre soberbio, limosna de palo.
Al que tiene lleno el bolsillo, no le faltan amigos.
Al sabio no le iguala ningún tesoro. (España)
A quien dan, no escoge. (Colombia)
A quien de ti se fíe, no lo engañes.
Bien me quieres, bien te quiero, no me toques el dinero.
Bienes de fortuna, mudables como la luna.
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A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
A nadie hace daño el vino, si se bebe con tino.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
A nadie le amarga un dulce.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
A ningún cojo se le olvidan las muletas.
A ninguno le huele su mierda sino la ajena.
A no poder, en balde es querer.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
A otra puerta, que ésta no se abre.
A otro perro con ese hueso.
A otro perro más “hambriao”, con ese hueso “pelao”.
A otro viento, otro tiento.
A padre generoso, hijo desperdiciado.
A padre guardador, hijo gastador.
A pájaro muerto, jaula abierta.
A palabras necias oídos sordos.
A palabras vanas, ruido de campanas.
A pan ajeno, navaja propia.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A pan duro, diente agudo.
A pan y cebolleta no es menester trompeta.
A perdiz por barba y caiga quien caiga.
A perro flaco todo se le vuelven pulgas.
A perro que no conozcas, nunca le espantes las moscas.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
A perro viejo, no hay tus tus.
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No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Porque éste, probado por el tiempo, ni falsea, ni adula, ni cede a complicidades culpables.
Más vale un amigo que pariente ni primo.
Alaba la amistad por encima de parentesco, pues aquélla nace siempre de un sentimiento real verdadero.
Entre amigos y soldados, cumplimientos son excusados.
Dice que ante gente con la que se tiene confianza no son necesarias las cortesías. Aunque también está dicho que: Donde hay confianza da asco.
Al amigo, con su vicio.
Advierte que a los amigos hay que aceptarlos tal como son, aunque se descubra en ellos algún defecto, pues, como dijo Aristóteles: “La amistad… es lo más necesario de la vida”.
verdad como un puño).
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dar bola: hacer caso. No le des bola a Arturo porque después se pone fastidioso.
dar sajiro: excitar, provocar. Ella sabe bailar de un modo que les da sajiro a todos los hombres.
de la patada: (adv.) fuerte, tremendo, impactante (en sentido positivo). La noticia que nos dieron estuvo de la patada.
de todas mangas: (adv.) a fuerzas, de cualquier manera. De todas mangas su hermanita tiene que acompañar a Silvia cuando sale con su novio.
diquera: mujer provocadora.
duro: (adj.) tacaño. No seas dura y ayúdame con algo de guita, que ando misio.
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enyucar: 1) engañar, timar; 2) contraer alguna responsabilidad pesada, tarea engorrosa, deuda. Compré un carro a plazos y estoy enyucado por 5 años. / Sergio se quitó temprano de la oficina y me enyucó con los informes de mañana.
estar en algo/algodón: estar bueno, a cumplir los mínimos requerimientos para ser tomado por bueno, sin llegar a destacable o extraordinario. ¿Qué tal es el nuevo asistente de marketing?– Bueno, está en algo ese chico. / Me compré un equipito nuevo de sonido, barato nomás, que está en algodón.
estirar la pata: (v.) morir. Desde que el pobre de don Aurelio estiró la pata sus hijos no han hecho más que pelear por la herencia.
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