Yo tenía un botón sin ojal, un gusano de seda,
medio par de zapatos de clown y un alma en almoneda,
una hispano olivetti con caries, un tren con retraso,
un carné del Atleti, una cara de culo de vaso,
un colegio de pago, un compás, una mesa camilla,
una nuez, o bocado de Adán, menos una costilla,
una bici diabética, un cúmulo, un cirro, un strato,
un camello del rey Baltasar, una gata sin gato,
mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero,
mi Cantinflas, mi Bola de Nieve, mis tres Mosqueteros,
mi Tintín, mi yo-yo, mi azulete, mi siete de copas,
el zaguán donde te desnudé sin quitarte la ropa.
Mi escondite, mi clave de sol, mi reloj de pulsera,
una lámpara de Alí Babá dentro de una chistera,
no sabía que la primavera duraba un segundo,
yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.
Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera,
al padrino que me apadrinó en la legión extranjera,
a mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante,
a Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante,
al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha,
a mi chupa de cota de mallas contra la desdicha,
mariposas que cazan en sueños los niños con granos
cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos.
Me libré de los tontos por ciento, del cuento del bisnes,
dando clases en una academia de cantos de cisne,
con Simón de Cirene hice un tour por el monte Calvario,
¿qué harías tú si Adelita se fuera con un comisario?
Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.
Antonio ésta es una de las canciones mas versionadas de Serrat y también una de las más exitosa y en éste caso
¡¡Vaya dueto!!
Porque te quiero a tí
porque te quiero,
cerré mi puerta una mañana
y eché a andar.
Porque te quiero a ti
porque te quiero,
dejé los montes
y me vine al mar.
Tu nombre me sabe a hierba
de la que nace en el valle
a golpes de sol y de agua,
tu nombre me lleva atado
en un pliege de tu talle
y en el viés de tu enagua.
Porque te quiero a ti
porque te quiero,
aunque estas lejos
yo te siento a flor de piel…
Mi pobre patria, aplastada por abusos del poder
de gente infame que no conoce el pudor,
se creen los dueños todopoderosos
y piensan que les pertenece todo.
Los gobernantes, cuántos perfectos e inútiles bufones
en esta tierra que el dolor ha devastado
¿Acaso no sentís nada de pena
ante esos cuerpos tendidos sin vida?
No cambiará, no cambiará
no cambiará, quizá cambiará
Y cómo excusarlos, las hienas en estadios y aquéllas
de la prensa chapoteando en el fango como cerdos
Yo me avergüenzo un poco y me hace daño
ver a los hombres como animales
No cambiará, no cambiará
no cambiará, quizá cambiará
Esperamos que el mundo vuelva a cotas más normales,
que pueda contemplar con calma el cielo
que nunca más se hable de dictaduras,
porque quizá tendremos que ir tirando
mientras la primavera tarda aún en llegar.
jajajaj si, ya he visto.. Este dueto por mas que digan es insólito, mas bien son dos genios que son amiguetes y se ponen juntos a cantar porque se lo pasan bien.
Bueno Sonata muchas gracias.
Te has especializado en traernos primicias y eso es de agradecer. .
Recuerdo que tenía un corazón
Alérgico a los pólenes
La muerte no existía
éramos asquerosamente jóvenes.
Veranos sin deberes
Y el vaho del otoño en las ventanas
Siempre hubo dos mujeres
La casta de mi pueblo y la Susana.
Y cuando eché a rodar
Con mi guitarra cantos de sirena
Imaginaba un mar
Donde mueren el Tajo, el Rhin y el Sena
Zarpó el vapor al fin
Huyendo de la siembra y de las siega
Se parecía a mi
El polizón oculto en la bodega.
Ay, ay, ay, ay
En el salón la orquesta está tocando
Una canción que con neblina resbala
hasta la sentina del vapor
Casta que se inundó de sal
El diapasón del violonchelo
La Orquesta del Titanic no dejó de tocar
El faus de los ahogados sin consuelo
Bienvenido a éste rincón y Gracias.
¡¡Es Fantástica!!
Penélope,
con su bolso de piel marrón
y sus zapatos de tacón
y su vestido de domingo.
Penélope
se sienta en un banco en el andén
y espera que llegue el primer tren
meneando el abanico.
Dicen en el pueblo
que un caminante paró
su reloj
una tarde de primavera.
“Adiós amor mío
no me llores, volveré
antes que
de los sauces caigan las hojas.
Piensa en mí
volveré a por ti…”