Abro mis ojos en cada amanecer
buscando el mágico embrujo de
tus labios imaginarios,
de tus ardientes manos,
que solo mi mente puede ver
en el principio de mis pensamientos.
Eres una estrella que llega a mí,
con su luz resplandeciente,
y en mi demencia me abrazo a mi almohada
buscando el calor de tu cuerpo inexistente,
la caricia de tu voz que murmura
que estas aquí, a mi lado
y que ya no te vas a marchar.
Ya cansada de esperarte
mis ojos cansados se duermen
y con mis dedos dibujo cada
parte de tu cuerpo, de tus labios,
de tus ojos que parecen mágicos
ramilletes de flores,
tan pequeños que se confunden
con tu sonrisa.
Sin conocerte siquiera
apareces en mi vida perdida,
te enredas en mi cuerpo como una hiedra
y como una nave extraviada
llegas a mi puerto noche a noche,
para hacerme delirar
hasta penetrar en mis sueños,
sueños de lujuria, donde
siempre nos entregamos con deleite
al compás de nuestros cuerpos.
El amarte en silencio es mi delirio, mi ilusión
y la atracción de tus ojos de dulce mirada,
y solo me conformo con acariciar
tu cuerpo en mi imaginación,
en mis tristes sueños.
|
Amo como cualquier mujer
pero con libertad,
te amo de esa forma
tan singular,
que tengo de amar.
Te amo…
Cuando busco tus brazos
con esa insistente
locura mías
de estar entre ellos,
cuando nadie nos ve,
pero cuando todos
nos miran.
Te amo…
En aquellas palabra que no
he terminado de decirte,
que pasean entre
la duda de escapar
o de quedarse,
en los secretos escondidos
de mi mente.
Te amo…
Con solo mirarte,
esperando que tu
adviertas mi mirada
porque ya yo te he mirado
todo por dentro
y esperando de ti
aunque sea una bendición,
porque ya te he dado
todo y algo más.
Te amo tan sencillamente
como ama el sol
al amanecer,
te amo cuando
no estas cerca,
te amo cuando llegas.
Continua…
|
Te amo aunque no escuche
tu voz,
sin siquiera mirarte,
aunque solo vea tus poesías.
Te amo cuando me escribes
y me das tus consejos sabios,
te amo aunque no tengas nada
que decir,
aun así te amo.
Te amo…
de una forma extraña
que nadie lo entiende,
pero sin mentiras.
Te amo en silencio
de mis gritos,
donde solamente
mi amor me pertenece
por un instante,
y mi voz te busca
y no respondes.
Te amo…
Sin condiciones
pero te amo,
te amo con mis manos,
cuando de tanto pensarte
se desesperan
y acaban con la palabras,
para llegar a descubrir
que todavía
vives en mis versos.
Te amo…
Por lo que eres
y también por lo que haces
que yo me vuelva poesía,
y saber que tu para mi
eres poesía.
Te amo…
Como una mujer como yo
puede amar,
con la ternura y a la vez
con la pasión,
no se de otra manera
de amar…
Ligia G.
|
Muy dentro de mi existe una lucha
de sentimientos, de razones,
buscaría ser yo misma
pero tengo dos mundos diferentes
dentro de mi ser y entrañas
donde no se resisten el uno del otro,
dos formas de amarse diferentes,
pero no quieren alejarse nunca
Mi tiempo me hastía y me subleva,
pudiera alejarme de lo que me atrae,
de lo que me subyuga,
empezar de nuevo donde existen esos
dos puntos para buscar la felicidad,
y sin embargo no se lo que ambiciono,
lo que busco en verdad
Desearía cabalgar junto con el tiempo
para morir junto a el y terminar mi existencia,
llega el alba y continua el temor
de volver a sentirme este dejo de amargura,
este se apodera de mis voluntades y
ya no creo ni en mi misma,
mi mente esta en blanco,
me acobardo hasta de mis pensamiento
Pero llego el momento de soltarme
de mi desconfianza, de mis miedos,
volver al camino donde me espera
las esperanzas, las ilusiones, los sueños,
y quizás unas alas que me transporten
al mismo cielo donde se que brilla aun el sol,
una luna que arrulle mis pensamientos
y sobre todo la paz que me traerá la brisa
regalándome la dulzura de sus latidos.
|
/… puedo escribir los versos más tristes esta noche…/
|
A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque, para andar conmigo,
me bastan mis pensamientos.
|
Este verso con su cadencia ayuda mucho a la memoria.
Por ejemplo, podemos recordar los nombres y los atributos de las nueve musas: Melpómene, Talía, Calíope, Clío, Euterpe, Terpsícore, Polimnia, Erato y Urania, estos antiguos versos.
Melpómene, diosa trágica;
a Talía en la comedia
declaró que a la epopeya
Calíope conducía.
Clío la Historia escribía,
tocaba Euterpe la flauta
y Terpsícore a la danza
se entregaba sin medida.
Y polimnia con su mímica
a Erato, la poética,
presentó a la bella Urania,
musa de la Astronomía.
|
¿Qué como es mi amor?
Mi amor es una estela iluminada que te lleva a la gloria,
es un cuento de hadas en un mundo de maravillas
de un corazón que siente y padece
y a pesar de eso no deja de latir por ti,
es la puerta que te lleva al mismo cielo
Es la razón de existir en ti,
es diluir el mar en tus ojos,
es el tiempo absorbido y buscado,
es la pureza intachable de un amor hermoso,
es perdonarte y reconciliarme en tu espejo,
es comprender tus dudas y entregarte mis alegrías,
es bendecirte cuando te marchas sin motivo,
es mi ternura y pasión buscada en el vértice de tu estrella
Mi amor es un milagro nacido de una entrega,
es el miedo transformado en ausencia,
mi amor es como una ventana abierta hacia la esperanza,
es como un árbol buscando el infinito razonado
una proeza de los sentimientos,
es la brecha luminaria que rasga la sombra,
es un quejido del viento prodigando al vacío eminente ,
es como la fuerza de un mar embravecido
buscando las extrañas de una profundidad virgen,
es buscar la confianza perdida y reconquistarla una vez mas,
es la estela que deja las olas jugando al pasar
en la arena de una playa indómita,
es como la constelación de luceros incalculables,
es el caudal de un río escurriéndose en mis manos vacías,
es volver el silencio vacío en un cielo cargado de magia,
es la forma en que crea lo extraordinario del silencio,
así es mi amor…
|
A ti pequeña Esperanza
con toda la tristeza que invade mi alma
te dedico estas sencillas palabras
Hoy estaban tus ojos poblados de sombras
Atientas vagabas entre las penumbras
hoy caíste vencida ante la pálida muerte
Hoy ya no estás , hoy he tenido que perderte
Atrás quedaron tus ritmicos ladridos
sobre los campos y los jardines floridos
nos alegraste la vida con tu alegría
le diste cálidez a las noches tan frías
Te apegaste a mi vida como un lazarillo
con tus ojos vivaces de reluciente brillo
saltabas entre los árboles corriendo a los pájarillos
Hoy estás atada con un divino lazo
hoy Dios te cobija en sus amantes brazos
Luz de luna
|
La primavera te trajo de nuevo
a mi vida y se quedó aferrada en la mirada,
y al marcharte sería una prueba
de ceñirte a este corazón
que no ha vuelto a latir
desde tu ausencia.
Al decirme que me amabas
fue como si el cielo se abriera
y escapara una luz angelical
que me lleno sutilmente,
me abrazaste,
te abrasé,
abrazaste mi ternura,
le gritaste a mi silencio
para que mi vida no se
perdiera por otros caminos.
Busco descubrir
en esa mezcla de pasión de años
o este desespero tuyo por amarme,
y esta locura mía por apartarme
de tu vida,
Pero debes partir,
sigue tu camino sin mí,
con la naturaleza sin perderla
abordando la mía con tu sonrisa,
abro los brazos para que te vayas,
para que te marches de mi vida,
por que contigo ya no tengo
la esperanza, esperanza con la que
un día soñé.
Ligia G.
|
De infinitas estrellas pinte tus crepúsculos,
involucrando mi corazón marchito y desolado
en una muerte de un sol que languidecía,
y con el canto de ruiseñores mi vida partió,
dejando mis ramas en extravío y secas
en un cielo donde solo sollozaba la luna
que agonizaba como yo de tristeza y congoja.
Ahora, adiós amiga de mis tristezas,
dueña de mis noches azules, sin embargo
convertidas en halos de amarguras,
de sueños rotos, de despojos de mi corazón,
alas que enmudecieron en un cielo
que se volvió negrura huérfano de luceros.
Las rosas y los jazmines de mi jardín se marchitaron,
y el colibrí de mis ojos derramaron sangre
vertidas por las venas de mis manos
que en un lamento fueron arrojadas
a las profundidades de un mar marchito y sereno.
Mis versos callaron el sonido de mi voz
y antes que se marchitase arroje la pluma
y entre espada y pared me confesé
culpable de un amor inexistente,
y con la sangre del sol en mis estratos
mi vida huyo como aroma de nardos en Septiembre
y ambicione mis sueños de existencia en la tuya.
Recostada en mi rosal marchito y frío,
busco encontrar mis otoños destruidos,
en una espera que duele hasta el cansancio,
de saber que nunca regresaras a inundar
de rocíos mis campos en desolación.
Ligia G.
|
La poesía es maravillosa.
Puedes escribir más en este foro.
Todas serán aceptadas.
Un abrazo.
ROMNAO
|
En la oscuridad de mi existencia
ha surgido un rayito de fe,
que ha hecho regresar a mi corazón,
la divina luz de la esperanza,
esperanza que perdí aquel día
que te marchaste de mi camino.
Esta divina luz ha comenzado
a alumbrar mis noches de oscuridad,
y ha regresado de nuevo el aliento
a mi existir, aliento que llena
completamente mis ilusiones.
Tal vez espere más de ti,
quizás me equivoque al pensar
que estarías a mi lado por siempre,
pero fue tanta mi equivocación
que al marcharte mi vida
sufrió un gran fracaso.
pero nada es eterno en este mundo
al irte mi vida siguió
su rumbo, y ahora la felicidad
regreso a mis otoños,
porque hoy se valorarla
más que antes, mucho más que ahora.
Cuanto tiempo viví sin vivir,
cuanto tiempo oculte mi tristeza,
y aun hoy me siento morir,
alcanzar en mi alma
el recuerdo de infinitas estrellas de luz
iluminan un poco mi alma
sus recuerdos me hacen vivir.
el camino que piso es muy duro,
pero se que lo superare,
luchare contra viento y marea
y volveré a ser yo otra vez
Ligia G.
|
Madre…. cuántos años han pasado
cuánto te extraño a mi lado ,
cuánto echo de menos tu rostro risueño
que en cada noche dormida ..Madre yo te sueño
Eras para mí una rosa florecida
que me brindaste tu amor , que me diste la vida
con un suspiro me aléntaste desde la cuna
sentí tus caricias una por una
Hoy extraño tu presencia y tu perfume
que me llena de nostalgias y mi alma consume
Tú que conociste todos mis desvelos e inquietudes
todos mis defectos y todas mis virtudes
tú que en tu regazo siempre me apoyaste
que hasta de ti misma por mí te olvidaste
Madre… hasta ti llegó la pálida muerte
que te arrastró sin piedad en su torrente
llevando tu vida a su triste fin
dejando abandonado y solo mi idilico jardín
Luz de luna
|
Tú me das tu cariño,
como el mar a solas,
a cielo abierto
entre amapolas.
Yo te dedico un libro y un verso y una ola,
como brillan en el cielo las estrellas y la aurora.
Y con tu nombre en mi boca
canto a las rosas.
La poesía es “otra” forma
de crear belleza.
Tu corazón así reza.
Y mis versos son una oración
y tú, madre, mi mejor verso.
Ahí has estado
en el tiempo de los milagros,
cuando te he necesitado…
Marinero, mis brazos hoy son tus
remos…
Abarcando horizontes,
derrochando ilusión,
yo te quiero como antes, más que entonces.
Floreciendo estás como el Sol, madre,
en el tiempo de las flores.
SIMÓN VELASCO SÁIZ de AJA
PALENCIA – CASTILLA LEÓN (España)
|