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| **acavala | # Posted on 25 septiembre, 2010 at 19:03 |
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Elena reconoce que echó mal las cuentas. Trabaja desde los 23 años y desde hace cuatro tiene un contrato indefinido (siete horas diarias, de lunes a viernes). Cuando decidió irse de casa, solicitó la ayuda al alquiler del Ministerio de Vivienda, 210 euros al mes, y se la concedieron. Pero no llegaba mensualmente -”me reconocieron el derecho en julio de 2009 y en enero de 2010 cobré todos esos meses; desde entonces no he vuelto a recibirla”- así que, entre la espada y la pared, echó mano de su madre: “Estaba tan ahogada que ella me ayudaba con la comida y los gastos puntuales”. Y es que más de la mitad de los jóvenes de entre 20 y 29 años no son económicamente independientes, según datos del Instituto de la Juventud (Injuve) del último trimestre de 2009. Carmen Cobos, la madre de Elena, es funcionaria y tiene un sueldo medio. “Elena ha gastado sus ahorros y yo los míos, por ayudarla”, dice con impotencia. Carmen tiene otras dos hijas -ambas con estudios universitarios y buenas notas- a las que educó en la idea de que el trabajo duro se recompensa. Ahora, viendo a Elena volver a casa, no oculta su frustración: “Estoy muy decepcionada. Siento que todo lo que les inculqué no sirve, que me he equivocado”. |
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