|
POEMA
Se cuela la blanca luna
entra sin ser invitada
cuando se cierne la noche
penetra por la ventana
abierta de par en par
por si la brisa llegara.
Reparte su suave luz
tan íntima y delicada
iluminando la estancia
con sus reflejos de plata
que nos llevan a soñar
o a recordar añoranzas.
Luna blanca y soñadora
que te gusta visitar
y con tu sola presencia
ya nos logras inspirar
poemas imaginados
escritos con humildad
bañados de fantasía
y perfumados de azahar.

|