Hoy querida amiga, recordando al 25º aniversario de la caida del “MURO DE LA VERGUENZA” del siglo XX… El Muro de Berlin.
Se estima que al menos 136 personas perdieron la vida en el intento de cruzar el Muro a lo largo de su existencia. El primero fue Gunter Litfin, que falleció el 24 de agosto de 1961. El chaval no tenía mas de 18 años y murió abatido y enmarañado por las alambradas. Para Occidente se convirtió en una figura simbólica, una víctima inocente de los “cazadores de personas de la RDA”.
Años despues sonaba una canción en su honor cantada por nuestro Nino Bravo que el régimen no quiso y no pudo detener.
Tiene casi veinte años y ya está
cansado de soñar,
pero tras la frontera está su hogar,
su mundo, su ciudad.
Piensa que la alambrada sólo es
un trozo de metal,
algo que nunca puede detener
sus ansias de volar.
Libre,
como el sol cuando amanece,
yo soy libre como el mar…
…como el ave que escapó de su prisión
y puede, al fin, volar…
…como el viento que recoge mi lamento
y mi pesar,
camino sin cesar
detrás de la verdad
y sabré lo que es al fin, la libertad.
Con su amor por montera se marchó
cantando una canción,
marchaba tan feliz que escuchó
la voz que le llamó,
y tendido en el suelo se quedó
sonriendo y sin hablar,
sobre su pecho flores carmesí,
brotaban sin cesar…
Libre,
como el sol cuando amanece,
yo soy libre como el mar…
…como el ave que escapó de su prisión
y puede, al fin, volar…
…como el viento que recoge mi lamento
y mi pesar,
camino sin cesar
detrás de la verdad
y sabré lo que es al fin, la libertad.