 |
Al impulso del pie la rueda gira
y como flores surgen, a su antojo, los poemas de arcilla en rubor rojo
después acrisolados en la pira
El Mundo entero, emocionado, admira,
las gracias del artístico manojo,
como surge una lágrima del ojo,
o el arpegio sonoro de la lira
Con su reminiscencia tan romana
ha estilizado un ánfora tan fina,
que, bañada, será una porcelana
Tan bella y musical como la China,
la rueda sigue con su danza humana,
en una creacióm de arte, divina.-
|