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El buey mudo
Tomás estudió en Colonia, Alemania, guiado por San Alberto Magno. Sus compañeros, al verlo tan robusto y silencioso, lo tomaron por tonto, por lo que le pusieron como apodo: “El buey mudo”. Pero un día, uno de sus compañeros leyó los apuntes de este joven estudiante y se los presentó a San Alberto. Al leerlos, éste les dijo a los estudiantes:
- Ustedes lo llaman el buey mudo. Pero este buey llenará un día con sus mugidos el mundo entero.
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