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Estaba un cantinero esperando al primer cliente, cuando al cabo de varias horas, entra un caballo, se sienta y pide un trago. El caballo se toma el trago y le pregunta cuánto le debe.
El cantinero asombrado al ver al caballo hablando, le dice:
Son 5 dólares.
El caballo saca un billete, le paga y se levanta para irse. El cantinero sorprendido le dice:
No se vaya, es la primera vez que un caballo me pide un trago. El caballo le contesta:
Y será la última, señor mío, ¡Con esos precios!
Un borracho entra a un bar y le dice a su compañero:
¡Ojalá que todas esas bebidas las tiren al fondo del mar!
El compañero le pregunta:
¿Estás en alcohólicos anónimos?
Y el borracho le dice:
¡No, yo soy buzo!
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