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Usted recibió a Antonini Wilson en su Casa Rosada cuando vino a traer las valijas desde Venezuela y tantos dislates como su vergonzoso Vicepresidente que Usted eligió.
No soy destituyentes por lo que le enseño, si no por lo que le estoy demandando como argentino:
Presente su renuncia, entregue todos sus bienes para pagar la Fragata que no supo honrar y sométase a Juicio Militar, Dios lo hará luego si lo llega a ver.
Usted dijo en su último monólogo que nos pueden quitar la fragata, o rematarla y agregó la balandronada chabacana como si fuera una arenga “la dignidad y la soberanía no se la van a llevar”.
Esto que dijo es no conocer la vergüenza, es no sentirla, es vivir sin vergüenza.
¡¡¡Pagar las deudas es ser un país soberano!!!
¡¡¡No afrontar las deudas es no tener dignidad!!!
Usted habla para los imbéciles y ellos sólo entienden imbecilidades.
Yo no la entiendo porque todo es una farsa para infradotados.
Pablo L Salonio
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