 |
Cuantas sonrisas rotas,
Cuantos sentimientos partidos,
Cuantos amores soñados
Y tantos no correspondidos.
por tú cariño, he abierto tantas puertas.
por tú amor he andado tantos caminos.
Por tus desvelos he luchado tantas veces,
contra tantos corazones y sus destinos.
Te amo tanto,
como el vendedor de sueños
ama a la noche.
Como el pescador ama a su bahía.
Igual que el llanto ama al suspiro,
lleno de sufrida melancolía.
A ti té encanta,
el resurgir de mis palabras
bien dichas en tus oído,
apartando de tu oreja
los rizos de tu pelo,
las miradas a los ojos
como afirmación
y el suave roce de tu piel,
elevando mis cinco sentidos.
Ya sé que tengo que robar
tú tiempo en primavera,
para seguir amando los te quieros
y recibir el tierno sol de tus mejillas.
A todos mis sueños,
le pondré sentimientos y lágrimas,
para que puedan regar el maravilloso
jardín de bonitas orquídeas,
que hay,
en todos los reflejos de tú alma.
Mario
|